El balón sube con el aire
Descripción
Las parejas se sientan enfrentadas a tres metros, con un balón en el suelo entre los dos. La tarea consiste en acompasar el envío del balón con la respiración: se empuja rodando con las dos manos mientras se suelta el aire despacio, contando hasta seis, y se recibe mientras se coge aire contando hasta cuatro. Ninguno de los dos habla; el ritmo lo marca el balón, que tarda lo mismo en cada viaje. Al cabo de unos minutos el maestro cambia la tarea y la pareja se reparte los papeles: uno se tumba boca arriba con las rodillas dobladas y el balón apoyado, sin ninguna presión, sobre el abdomen, y el otro se sienta a su lado y cuenta en silencio cuántas veces sube el balón durante dos minutos. A la señal se intercambian, de modo que los doce balones y las doce esterillas dan para los veinticinco. Quien está tumbado sólo tiene que conseguir que el balón suba un poco más que la vez anterior. La sesión se cierra ahí, y el balón vuelve al carro rodando y no botando.
Objetivo
Bajar la frecuencia respiratoria y llevar la respiración al abdomen usando el ritmo del balón como marcapasos.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón nunca se levanta del suelo en la primera parte: rodando no puede golpear a nadie que esté sentado con la cara a su altura.
En la segunda parte el balón descansa sobre el abdomen, nunca sobre el pecho ni sobre la cara, y nadie lo empuja hacia abajo. Si a un alumno le resulta incómodo, lo coloca a su lado y apoya una mano encima.
Se comprueba que el suelo esté despejado antes de tumbarse: ni un balón suelto, ni un cono, ni nada a menos de un metro de una cabeza. Las parejas se separan más de dos metros para que nadie ruede sobre el vecino al incorporarse.