El cerco del pase
Descripción
Se forman cinco grupos de cinco: 5 x 5 = 25. En cada grupo, cuatro alumnos ocupan las esquinas de un cuadrado de cinco metros de lado y el quinto se sitúa dentro. Los de fuera se pasan el balón blando con envío a dos manos desde la frente o con toque de dedos, y no pueden devolverlo a quien se lo acaba de dar: hay que buscar siempre a otro. El de dentro se mueve para interceptar el balón o tocarlo en el aire, siempre con las manos abiertas y sin contacto con nadie. Cuando lo consigue, o cuando alguien de fuera hace un pase que no llega, ese alumno pasa al centro. Los de las esquinas pueden desplazarse un par de metros sobre su lado para ofrecerse, pero no cruzar el cuadrado. El cambio de papel es continuo, así que a lo largo de diez minutos todos pasan varias veces por el centro; no hay turnos ni colas y el grupo entero está en movimiento todo el rato, que es lo que convierte un ejercicio de pases en un calentamiento de verdad.
Objetivo
Elevar la temperatura corporal ajustando la dirección y la fuerza del pase con un adversario que se mueve delante.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pase va siempre alto y sin fuerza: un balón raso a la altura de la cara del que intercepta es la lesión que este juego produce cuando se acelera.
El interceptador no puede entrar en contacto ni cortar el paso de nadie; el que pasa no puede echarse encima de él para protegerlo. Se juega con las manos, no con el cuerpo.
Dos metros libres entre cuadrados y esquinas marcadas con conos planos, nunca con conos altos: el que sale a por un balón corre mirando arriba y tropieza con lo que sobresale.