El hombro que lanzó
Descripción
Una sesión de balonmano deja el hombro del brazo de lanzar trabajado en un rango muy corto y siempre en la misma dirección, y en Primaria eso no se compensa solo. Aquí se compensa con cinco posturas ordenadas y contadas por el grupo. Todos en círculo, mirando al centro y separados metro y medio. Cada postura se sostiene veinte segundos y la cuenta la lleva el grupo entero en voz alta, pero bajando el volumen cada postura: la primera se cuenta a voz normal y la quinta apenas se susurra, de modo que el juego termina en silencio sin que nadie haya mandado callar. La pelota se usa como referencia y como peso mínimo, sujeta entre las dos palmas a la altura del pecho, nunca por encima de la cabeza. Se trabaja el brazo de lanzar y también el otro, en el mismo orden, porque los alumnos tienden a estirar solo el que les ha dolido. Al terminar, todos se sientan en el sitio y el maestro nombra en voz baja las cinco partes que se acaban de mover.
Objetivo
Devolver el hombro, el codo y la muñeca del brazo de lanzar a su recorrido completo tras una sesión de pases y lanzamientos, y bajar la activación del grupo con la propia cuenta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Ninguna postura llega al dolor. La referencia es notar tensión y poder seguir contando en voz alta: si alguien deja de poder contar, está empujando de más.
Nadie toca ni empuja el brazo de otro para ayudarle a llegar más lejos. Cada uno mueve su propio brazo y hasta donde llega.
Los movimientos se hacen despacio y sin rebotes, y en ninguno de ellos la pelota pasa por encima de la cabeza: a metro y medio de distancia, una pelota que se escapa desde arriba cae sobre alguien.