El paseo del último balón
Descripción
Grupos de cinco recorren el perímetro de la pista en hilera, cada uno con un balón que va rodando con la planta del pie. Cada diez pasos, contados en voz alta, cambia quien conduce. El ritmo lo llevan las palmadas del maestro, que se separan vuelta a vuelta: paso vivo, normal y muy lento.
Objetivo
Descender la intensidad de forma progresiva mediante una marcha continua de ritmo decreciente, marcada por palmadas cada vez más separadas, repartiendo la conducción del balón entre todos los miembros del grupo.
Cómo se juega5
Se camina durante todo el recorrido, al ritmo que marcan las palmadas. Ningún grupo adelanta a otro: si se alcanza al de delante, se acorta el paso hasta recuperar la separación.
El balón se rueda con la planta del pie a paso de marcha, sin darle toques que lo manden por delante. El balón nunca va más adelantado que el conductor.
Cada diez pasos, contados en voz alta por el grupo, cambia el conductor. Nadie hace dos tramos seguidos.
No hay paradas
El recorrido es continuo y el ritmo lo marca exclusivamente la palmada del maestro, que se va separando vuelta a vuelta (paso vivo, paso normal, paso muy lento). Quien alcanza al grupo de delante acorta el paso, no se detiene.
En la última vuelta cada grupo recoge el material que hay en su tramo, lo transporta sin dejar de caminar y lo deja al pasar por el punto de recogida. Nadie corre a por un objeto que ha quedado atrás: lo recoge el grupo siguiente.
Variantes3
Se prolonga la progresión a cuatro vueltas y en la última el intervalo entre palmadas llega a los tres segundos: el paso se vuelve casi una marcha en el sitio y el grupo acaba en silencio.
Los tramos de la segunda vuelta se conducen con el pie no dominante. Al ir caminando y rodando el balón con la planta, el gesto está al alcance de todo el grupo.
En vez de contar diez pasos, el relevo lo pide el conductor diciendo el nombre del siguiente, que tiene que ser alguien que aún no haya conducido en esa vuelta. Se mantiene la marcha y el número de relevos por vuelta.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón se rueda con la planta y nunca va por delante del conductor: un balón que se escapa acaba fuera de la pista y alguien sale corriendo detrás.
Los cinco grupos avanzan en el mismo sentido y ninguno adelanta a otro: el que alcanza al de delante acorta el paso hasta recuperar los veinticuatro metros de separación.
El recorrido no pasa por bordillos, gradas, escalones ni rejillas de desagüe, y se revisa antes de empezar: quien conduce el balón lleva la mirada al suelo inmediato.
Consejos para el profesor2
Da tú las palmadas y ve separándolas sin anunciarlo. Si dices 'ahora más despacio', el grupo obedece y vuelve a acelerar en veinte pasos; si simplemente separas la palmada, el paso se ajusta solo y se mantiene.
Colócate en el centro de la pista y gira sobre ti mismo, no en una esquina. Desde el centro ves todas las hileras, controlas las separaciones y las palmadas llegan por igual a todo el perímetro.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su grupo recorre solo el tramo largo pegado a la pared, ida y vuelta, con la línea marcada con cinta adhesiva rugosa y un cono alto de color en cada extremo. El balón es sonoro y el compañero de delante camina anunciando en voz baja los pasos que quedan hasta el relevo. Los relevos se le anuncian por su nombre antes de que le toque.
Auditiva
El ritmo se marca además de con palmadas con el brazo del maestro subiendo y bajando, desde un punto interior de la pista visible desde todo el perímetro, y los cambios de vuelta se señalan con una tarjeta de color. Dentro del grupo, el relevo se pide con un toque en el hombro y un gesto hacia el balón.
Movilidad reducida
El grupo del alumno recorre un circuito interior más corto, de unos sesenta metros, al mismo ritmo de palmadas. En su tramo de conducción, si usa silla, empuja el balón con la mano o con una pica corta sujeta con las dos manos; el relevo cada diez pasos se mantiene y su tramo cuenta igual que los demás. En la recogida transporta el material sobre las rodillas o en una bolsa que sostiene, nunca colgada de la silla ni de la muñeca.
Cognitiva o de atención
Se recorre una sola vuelta, con relevo en cada esquina en vez de cada diez pasos, de modo que el cambio siempre coincide con una referencia visible. El alumno lleva una tarjeta con el recorrido dibujado y las cuatro esquinas señaladas, y camina en segundo lugar de la hilera con un compañero fijo delante al que seguir.
Errores frecuentes
- Dar toques al balón en vez de rodarlo con la planta, con lo que el balón se adelanta y el grupo acelera detrás. Es lo que rompe la progresión de ritmo y aparece siempre en la primera vuelta.
- Contar los diez pasos deprisa para adelantar el relevo. El conteo lo hace el grupo entero en voz alta precisamente por eso.
- Empezar a hablar de la sesión durante el recorrido y perder el ritmo de las palmadas. La conversación tiene su sitio, pero no es esta ficha: aquí lo que baja la activación es el ritmo, y el ritmo se sostiene con la atención puesta en él.