El plano en blanco
Descripción
Aquí no se sigue un plano, se fabrica. El maestro pega doce tarjetas con un símbolo distinto (círculo, cruz, triángulo, zigzag…) por todo el gimnasio: en las espalderas, en la pared del fondo, bajo un banco, en el marco de la puerta, en una esquina de la colchoneta. Después reparte a cada grupo un plano en blanco del gimnasio en el que solo aparecen el rectángulo del contorno, la puerta y las espalderas, más una flecha que dice dónde está la pared del fondo. La clase se reparte en cinco grupos de cinco y a cada grupo se le asignan cuatro de las doce marcas, distintas para cada grupo, con lo que a la vez nunca hay dos grupos buscando lo mismo. La tarea es encontrar sus cuatro marcas, y por cada una dibujar en el plano el símbolo en el punto exacto del papel que corresponde al punto real del gimnasio. Al acabar sus cuatro, el grupo pasa a otras cuatro que ya ha completado otro grupo y compara: si los dos planos las sitúan en el mismo lugar, se dan por buenas. Al final, entre los cinco planos está el gimnasio entero cartografiado, y se cuelgan en la pared uno al lado del otro para ver dónde discrepan.
Objetivo
Pasar del terreno al papel: localizar un elemento real y situarlo en un plano vacío en la posición correcta, que es el trabajo inverso al de seguir un recorrido.
Qué se trabaja
Seguridad3
Ninguna marca se coloca por encima de la altura del hombro ni en un sitio al que haya que trepar; el maestro las pega y comprueba una por una que se alcanzan de pie y con los dos pies en el suelo.
El límite del juego es el gimnasio, con la puerta cerrada o con un adulto en ella: no se sale al pasillo ni a los vestuarios a buscar nada, y se dice antes de empezar.
Se camina y no se corre, y el material que quede en el suelo (bancos, colchonetas) se retira a las paredes antes de empezar: veinticinco personas mirando un papel dentro de un gimnasio con obstáculos sueltos tropiezan con lo que no miran.