Escuchar el balón que rueda
Descripción
Las parejas se sientan enfrentadas en el suelo a cinco metros, con las piernas separadas y las manos apoyadas por delante. Uno cierra los ojos; el otro envía el balón rodando despacio hacia él, unas veces recto y otras ligeramente desviado. El que tiene los ojos cerrados sólo dispone del sonido del balón sobre el suelo para saber por dónde llega y desde qué lado, y lo detiene con las dos manos abiertas. Cada cuatro envíos se cambian los papeles. Como la sala está en silencio, el sonido del balón se convierte en la única información disponible y la atención se estrecha sola: es una tarea que exige quietud para poder hacerse, y por eso funciona al final de la sesión. Después de la primera tanda el que envía puede anunciar en voz baja el lado, para comprobar hasta qué punto la voz ayuda o estorba, y el grupo lo comenta al terminar.
Objetivo
Localizar un objeto en movimiento por el oído y ajustar la respuesta de las manos sin ayuda de la vista.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón viaja siempre rodando por el suelo y nunca por el aire: con un compañero sentado y con los ojos cerrados, un balón elevado llega directo a la cara sin que pueda verlo venir.
Nadie se levanta ni camina por la banda mientras haya alumnos con los ojos cerrados. Los balones que se escapan los recoge el maestro o el compañero que tiene los ojos abiertos, y sólo entre tanda y tanda.
Las parejas se colocan todas en la misma orientación, con 3,3 m entre grupos, para que ningún balón cruce el pasillo de otra pareja. Antes de empezar se comprueba que el suelo de la banda está despejado.