Estirar con el balón
Descripción
Once parejas y un trío se reparten por el espacio: 11 x 2 + 3 = 25, doce grupos en total, con un balón blando por grupo. Se recorren seis estiramientos en el orden en que el voleibol ha cargado el cuerpo: dedos y muñecas, hombros y pectoral, dorsal y costado, zona lumbar, isquiotibiales y gemelo. Cada uno se mantiene entre veinte y veinticinco segundos sin rebotes y sin llegar al dolor, mientras el compañero cuenta y comprueba dos cosas concretas que se dicen en cada estiramiento, como que la rodilla que se estira siga apoyada o que los hombros no se levanten. El balón cumple dos funciones: sirve de apoyo blando bajo la mano o bajo la planta del pie en los estiramientos que se hacen sentado, y se pasa al compañero para marcar que toca cambiar. Cuando los dos han recorrido los seis, la pareja se sienta espalda contra espalda y hace cinco respiraciones lentas notando la del otro. En el trío, el tercero cuenta en voz alta para los dos y entra en la rotación siguiente. Es la ficha de cierre de una sesión de voleibol con salto o con muchos contactos de dedos, no una vuelta a la calma cualquiera.
Objetivo
Recuperar la amplitud de movimiento de las zonas que el voleibol carga, con control del compañero y sin rebotes.
Qué se trabaja
Seguridad3
Ningún estiramiento se hace con rebotes ni forzado por el compañero: el compañero cuenta y observa, pero no empuja ni tira de ningún segmento en ningún momento.
El estiramiento del gemelo y el de isquiotibiales se hacen sentado en el suelo, nunca de pie sobre el balón: rodar la planta del pie sobre un balón en apoyo unipodal termina en una caída.
Esta ficha se coloca siempre después de la actividad, con el cuerpo caliente; si la sesión ha terminado con diez minutos de charla, se recupera la temperatura con un minuto de marcha antes de empezar a estirar.