¿Falta o sigue?
Descripción
Al final de una sesión de balonmano quedan siempre tres o cuatro jugadas discutidas, y discutirlas de pie y en caliente no sirve. Aquí se revisan sentados. El grupo forma un círculo y en el centro dos voluntarios reproducen una acción a cámara muy lenta: un defensor que llega tarde, un atacante que se lanza contra un cuerpo colocado, un balón que sale por la banda, una entrada al área. La representación es sin contacto, y los dos actores se detienen a un brazo de distancia justo en el momento en que la acción se decide. El grupo no habla: responde con una de tres señales hechas con la mano libre a la altura del pecho, mano abierta si el juego sigue, puño cerrado si es golpe franco y el índice apuntando al suelo si el balón sale con saque de banda. El maestro cuenta cuántas manos hay de cada tipo y solo entonces dice cuál era, sin nombrar a nadie de la sesión. Cada tres rondas la voz del maestro baja un punto y las últimas se hacen casi en susurro.
Objetivo
Revisar en frío qué contacto se sanciona y con qué reanudación, y asociar cada decisión a un gesto silencioso en vez de a una discusión.
Qué se trabaja
Seguridad3
La representación no llega nunca al contacto: los actores se detienen a un brazo y esa distancia se comprueba en la primera escena delante de todos. Una falta representada de verdad es una falta cometida.
Las señales se hacen con la mano libre y a la altura del pecho, nunca levantando el brazo por encima de la cabeza ni con la pelota en la mano: el gesto que se enseña aquí se va a repetir en el partido siguiente.
El círculo se hace sentados y con un metro entre alumnos, y el centro queda con tres metros libres para que los dos actores se muevan sin pisar a nadie.