Descripción
Las parejas se reparten por la pista, a cinco metros unas de otras, frente a frente y cogidas de las dos manos. Giran cada vez más deprisa y, cuando el señalero avisa con el brazo y la voz, los dos frenan a la vez con pasos cortos y se sueltan ya casi parados. Cada uno da como mucho tres pasos y aguanta tres segundos quieto en una figura distinta de la anterior.
Objetivo
Recuperar el equilibrio y el control del cuerpo después de girar, y terminar el giro en una postura sostenida y distinta cada vez.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas repartidas por la pista, cada una a cinco metros de la pareja más cercana. La cuenta es esta: una pareja girando barre casi dos metros y al soltarse se dan dos o tres pasos más, así que cinco metros es la distancia, no «un par de brazos». Si al formar las parejas sobra un niño, es el señalero, que da la señal de parar con el brazo y con la voz y cambia cada ronda; si no sobra nadie, haces tú de señalero. Si solo tienes media pista, se juega en dos turnos con la mitad de las parejas cada uno, y quienes esperan miran y hacen de señaleros.
Arranque
Cada pareja se pone frente a frente, se coge de las dos manos con los codos algo doblados y acerca la puntera de un pie a la del compañero. Se empieza girando muy despacio, andando en círculo, para notar dónde está el otro y coger el ritmo.
Qué se puede hacer
Se gira de pie, andando y luego trotando en círculo, sin dejarse caer hacia atrás y sin estirar los brazos del todo: el peso se lleva sobre los propios pies, no colgado del compañero. Se mira a la cara del compañero, no al suelo ni afuera. Los dos van al mismo ritmo, que lo marca el más lento, y cualquiera de los dos puede decir «paro» en cualquier momento; entonces se para y se para siempre de dos en dos.
Qué pasa cuando el señalero avisa
No se sueltan de golpe. Los dos frenan a la vez, dando pasos cada vez más cortos, y solo se sueltan cuando ya están casi parados. Entonces cada uno da como mucho tres pasos y se queda quieto en la figura que le salga, y la aguanta tres segundos. No vale repetir la figura de la ronda anterior.
Cómo se complica
Se acuerda antes qué tipo de figura hay que hacer al parar (una figura con tres apoyos, una figura alta, una figura de animal), de modo que hay que llegar a algo concreto con el mareo encima; o se pide aguantarla cinco segundos en vez de tres.
Reinicio
Si alguien se marea de verdad —se pone pálido o se sienta—, se para todo, se sienta con los pies apoyados en el suelo y bebe agua; no se hace «solo una más». Y si el grupo se ha ido acelerando y las parejas se han acercado entre sí, se para y se vuelven a colocar a cinco metros antes de la siguiente ronda: no se sigue girando con las parejas juntas.
Variantes3
Los dos paran, se miran y tienen que coincidir en la misma figura sin haberla hablado. El giro no cambia: se sigue frenando entre los dos y soltándose casi parados.
De tres en tres, cogidos formando un corro pequeño y girando despacio; al parar, los tres hacen una figura juntos sin tocarse. La distancia hay que rehacerla, porque un corro de tres no es una pareja con uno más: el corro barre un metro de radio y, al soltarse, los tres salen mareados en tres direcciones y dan tres pasos de medio metro largo, otro metro y setenta. Son dos metros setenta de radio por corro, así que entre corro y corro van seis metros medidos, no cinco. Los que sobren al formar los tríos hacen de señaleros. A seis metros, los corros necesitan la pista entera; en media pista se juega en dos turnos.
Se gira solo andando y media vuelta cada vez, sin llegar a coger velocidad, y la figura se hace sentado en el suelo. Va bien el primer día y con quien se marea enseguida.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie se suelta en pleno giro: soltarse a media vuelta lanza a los dos hacia fuera, y por eso se frena primero y se suelta ya casi parado.
Se gira con los codos algo doblados y el peso sobre los propios pies; el que se cuelga hacia atrás con los brazos estirados arrastra al compañero al suelo.
Tras parar, nadie corre ni sale del sitio hasta que se le pasa el mareo: los pasos de la figura se dan cortos y se aguanta quieto.
Consejos para el profesor2
Da la señal de parar antes de lo que te pide el ojo: el mareo llega dos vueltas después de lo que se ve.
Sienta a las parejas un momento tras cada tanda; el mareo se nota al echar a andar, y ahí es cuando se cae uno.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su pareja avisa en alto antes de empezar a girar y va contando las vueltas, y el señalero da la señal con la voz además del brazo.
Auditiva
La señal de parar es el brazo del señalero bien alto y desde un punto visible, y la pareja acuerda antes un apretón de manos como aviso de «freno», que llega aunque no se oiga nada.
Movilidad reducida
Gira sobre su propio eje con su pareja sosteniéndole las dos manos y marcando el ritmo. Si va en silla, la gira él mismo, o su pareja por los agarres y solo si él lo pide, siempre despacio, y no se le ata ni se le engancha nada a la silla. Con silla, la distancia también se mide en vez de estimarse: una silla girando sobre su eje barre metro y medio de diámetro y el compañero anda por fuera, así que a esa pareja se le dejan seis metros libres alrededor en lugar de cinco.
Cognitiva o de atención
Se empieza andando media vuelta y parando, sin velocidad.
Errores frecuentes
- Repartir las parejas a dos brazos de distancia: al soltarse dan tres pasos más y se llevan por delante a la de al lado.
- Dejar girar con los brazos estirados del todo: se tira hacia fuera y se sueltan justo en lo más rápido.
- Emparejar pesos muy distintos: el ligero sale despedido en cuanto el pesado hace de eje.