La bola bajo el pie
Descripción
Los sticks se recogen y se alinean en el suelo junto a la pared antes de empezar: en esta ficha no se usan. Cada alumno se queda con su bola blanda de espuma y se coloca disperso, con dos metros libres alrededor; veinticinco alumnos ocupan así unos 200 m² de los 400 de media pista. Se encadenan tres bloques. En el primero, de pie con una mano apoyada en la pared, se rueda la bola bajo el arco del pie durante cuarenta y cinco segundos por pie, muy despacio, con el peso justo para notarla y respirando cuatro tiempos al inspirar y seis al espirar. En el segundo, sentado, la bola se coloca entre el antebrazo y el muslo y se recorre de la muñeca al codo: es la zona que carga el agarre del stick durante toda la sesión. En el tercero, tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas, la bola se sitúa a un lado de la columna, a la altura de la escápula o del glúteo, y el propio peso del cuerpo la desplaza al mover las rodillas de lado a lado. Se cierra un minuto tumbado, con la bola parada en la mano y la respiración larga. Todo el grupo trabaja a la vez y nadie espera turno.
Objetivo
Descargar la planta del pie, el antebrazo y la zona lumbar tras el trabajo con implemento, asociando la presión a una respiración lenta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los sticks escolares de plástico se recogen y se alinean en el suelo junto a la pared antes de empezar, y nadie los levanta por encima de la cintura para llevarlos: con el grupo sentado y tumbado, un stick en alto pasa justo a la altura de las cabezas de quienes están en el suelo. Al carro se llevan al final, cogidos por la mitad y de dos en dos.
Dos metros libres alrededor de cada alumno: en la fase tumbada las piernas ocupan más de lo que el grupo calcula, y en un suelo pulido una bola que se suelta rueda varios metros.
Si dos bolas se juntan al rodar, nadie se estira a por ellas ni las empuja con el pie: se identifican al final del bloque y cada uno recoge la suya andando. Es la misma norma que gobierna todo el juego cuando dos van al mismo móvil, aplicada al momento en que el grupo ya ha bajado la guardia.