La cadencia que se apaga
Descripción
Cada círculo se pasa una pelota de mano en mano, siempre en el mismo sentido, y solo en el golpe de la pandereta: quien recibe la sostiene hasta el golpe siguiente. Las tres primeras vueltas las marca el maestro, cada una un poco más lenta que la anterior. A partir de la cuarta la pandereta calla y el círculo tiene que seguir frenando por su cuenta, manteniendo la misma proporción de descenso: ni quedarse en la última cadencia oída ni pararse de golpe. No hay señal de final. Cuando el círculo cree que ya no puede ir más lento, se sienta con la pelota en el centro, y ahí termina para ese grupo. A partir del silencio no se habla ni se cuenta en voz alta: si el círculo se descuadra, se recompone sin decir nada.
Objetivo
Sostener y prolongar una progresión de cadencia decreciente entre varios, sin referencia externa y sin acordarla en voz alta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se pasa de mano a mano y nunca por el aire: nadie tiene que estirarse ni desequilibrarse para alcanzar la pelota.
Cada círculo guarda un brazo de distancia entre sus miembros y 5 m con el círculo vecino. Si alguien tiene que dar un paso para pasar, el círculo se cierra antes de seguir.
Al sentarse al final se hace en el propio sitio, doblando las rodillas y apoyando primero una mano; nadie se deja caer hacia atrás.