La fila que se muda
Descripción
Cada equipo forma una fila de cinco alumnos separados metro y medio entre sí, mirando hacia la línea de meta. El primero tiene un balón y lo pasa hacia atrás por encima de la cabeza; el segundo lo recibe y lo pasa igual, y así hasta el último. En cuanto el quinto tiene el balón en las manos corre por el lateral de su fila hasta colocarse un metro y medio por delante del que era primero, y desde allí reinicia el pase. El efecto es que la fila avanza por la pista un metro y medio cada vez que el balón la recorre entera, como una oruga. Todos los alumnos avanzan continuamente: los cuatro que no corren dan un paso adelante para recolocarse en cuanto el balón les pasa, de modo que en la fila no hay ningún sitio fijo. El equipo tiene que recorrer los 30 m del carril y volver. Si el balón cae al suelo, el equipo lo recoge y retrocede un puesto, es decir, la fila retrocede metro y medio. El maestro anota cuántos viajes completos hace cada equipo en cinco minutos, pero la puntuación que se lee en alto es la del equipo que menos balones ha dejado caer: la limpieza pesa más que la velocidad.
Objetivo
Trabajar el pase por encima de la cabeza y la recepción en movimiento dentro de una estructura de relevo en la que la fila entera se desplaza, de modo que el juego no genere alumnos parados.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón se pasa, no se lanza: un balón que llega en el aire a la cara del que viene detrás es la lesión típica de este juego, y la regla de las dos manos es lo que lo impide.
El corredor va siempre por fuera del carril y a metro y medio de su fila, para no chocar con un compañero que da el paso adelante sin mirar.
Los carriles se detienen 3 m antes de la pared de fondo, de modo que la fila nunca llegue a apoyarse en el muro al recolocarse.