La inspección del pupitre
Descripción
Con 25 alumnos se colocan cinco bancos suecos de 3 m repartidos por el gimnasio, uno en cada zona; en cada banco caben cinco alumnos sentados con holgura, así que hay exactamente 25 plazas y nadie se queda de pie. Frente a cada banco, a 2 m y a la altura de los ojos de quien está sentado, se coloca un cono alto con un cartel: es la pantalla. Suena la música y los alumnos se desplazan libremente por el espacio con la consigna que toque (caminar, trotar, desplazamiento lateral). Al parar, cada uno corre al banco más cercano que tenga hueco y se sienta adoptando la postura de trabajo: pies apoyados en el suelo y separados, caderas al fondo del asiento, espalda alineada, hombros bajos y mirada al frente hacia la pantalla, sin adelantar el cuello. Cinco alumnos de la clase forman la comisión de auditores: no juegan esa ronda, sino que recorren los bancos con una tarjeta de cuatro comprobaciones y van marcando. Cada comprobación superada es un punto individual. La ronda dura 30 segundos sentados y vuelve a sonar la música. Cada tres rondas cambia la comisión, de manera que en quince rondas todos han auditado. Al ser 25 plazas y 20 jugadores en cada ronda, siempre sobran cinco huecos y nadie se queda fuera ni espera turno.
Objetivo
Construir y sostener la postura sentada de trabajo frente a una pantalla, y aprender a reconocerla en otro cuerpo antes que en el propio.
Qué se trabaja
Seguridad3
En los 3 m que rodean cada banco se camina: veinte alumnos convergiendo a la carrera sobre cinco bancos de madera con canto vivo es el único riesgo real de esta ficha, y la regla existe para eso.
Los bancos se colocan con el lado ancho arriba, apoyados en el suelo y separados 2 m de cualquier pared, nunca sobre un plinto ni sobre una espaldera. Se comprueba antes de empezar que ninguno se balancea.
Nadie se sienta en el canto ni con medio glúteo fuera para hacer sitio: si el banco está lleno, se va al siguiente. Con 25 plazas para 20 jugadores nunca es necesario apretarse.