La marca del pañuelo
Descripción
Tres sogas con un pañuelo atado en el centro y, en cada una, dos equipos de cuatro que tiran a la vez para que cruce su línea. El asalto dura veinte segundos y, si no cruza, es nulo. Se tira con los pies escalonados, la espalda recta, la soga a la altura de la cadera y el cuerpo inclinado atrás en bloque. Entre asaltos, un minuto de descanso.
Objetivo
Aplicar fuerza mantenida en tracción horizontal de forma coordinada con el equipo, con la técnica de tiro y la posición de espalda que la hacen segura.
Cómo se juega5
La soga se sujeta con las dos manos por fuera, nunca enrollada en la muñeca, el brazo, la cintura ni pasada por el hombro. Cualquiera que enrolle queda fuera del asalto en el acto.
Los cuatro de un equipo tiran del mismo lado de la soga y a un brazo de distancia entre ellos, nunca a horcajadas sobre ella ni intercalados con el rival.
El asalto dura veinte segundos. Si el pañuelo no ha cruzado ninguna línea, es nulo y se pasa igualmente al minuto de descanso.
El asalto acaba cuando el maestro canta «al suelo» para las tres sogas: los ocho de cada zona bajan la soga al suelo a la vez y solo entonces la sueltan. Nadie suelta mientras el otro equipo tira, y ningún alumno da esa voz.
Un minuto de descanso completo entre asaltos, con la soga en el suelo y los brazos sueltos. No se encadenan dos asaltos seguidos ni se recorta la pausa.
Variantes3
Los dos primeros de cada equipo se agarran de los antebrazos y los demás abrazan por la cintura al compañero de delante. Desaparece el riesgo de la cuerda y aparece el de la cadena: se juegan asaltos de diez segundos y sobre suelo no deslizante.
Cada quince segundos, el último de cada fila deja la soga y se coloca el primero, sin que el equipo deje de tirar en ningún momento. Alarga el asalto a cuarenta y cinco segundos repartiendo el esfuerzo, y obliga a coordinar el cambio.
Las líneas de meta se alejan a tres metros del centro en lugar de a uno. Los asaltos duran más y casi todos acaban en nulo, lo que traslada el marcador a los centímetros ganados en veinte segundos, que se miden con una cinta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nada se enrolla ni se ata. La soga se sujeta con las manos abiertas por fuera y se puede soltar en cualquier momento. Una vuelta de soga en la muñeca es la lesión clásica de este juego, porque el alumno que cae no puede desprenderse mientras siete personas siguen tirando.
El asalto termina bajando la soga al suelo entre los ocho a la vez, nunca soltándola, y la voz que lo ordena es la del maestro para las tres sogas a la vez. Cuando un equipo suelta de golpe, los cuatro del otro lado caen hacia atrás al mismo tiempo; por eso los tres metros del final de cada zona van libres de conos, paredes y material, y por eso esa voz no se delega en un alumno que solo puede mirar a una zona.
La técnica de tiro se enseña y se corrige antes del primer asalto y en cada descanso: pies escalonados, rodillas algo flexionadas, espalda recta y tronco inclinado hacia atrás en bloque. No se tira con la espalda redondeada ni sentándose en el suelo, y el asalto se detiene si alguien lo hace. La soga se revisa antes de cada sesión y se retira si tiene un solo hilo deshilachado.
Consejos para el profesor2
Equilibra las sogas por suma de tallas y no por número: cuatro contra cuatro puede ser un desequilibrio de cien kilos. Si una soga se resuelve en tres segundos dos asaltos seguidos, cambia a un alumno de lado antes del tercero.
Revisa las tres sogas tú mismo, extendidas en el suelo, antes de cada sesión y no en el momento de repartirlas. Una soga con un hilo roto aguanta ocho asaltos y falla en el noveno, con dieciséis manos tirando.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno tira en la posición de último de la fila, con la línea de meta detrás de él marcada en el suelo con cinta adhesiva rugosa a lo ancho, para que note con el pie cuándo la ha cruzado; el resto de la zona queda sin marcas. La orden de «al suelo» se la da además el compañero de delante con un toque en el hombro, porque en ese momento hay ruido de tres sogas.
Auditiva
Los asaltos arrancan y terminan con un pañuelo grande levantado en alto por el maestro desde el centro de las tres zonas, visible desde las seis filas. La orden de bajar la soga se acompaña siempre del gesto de la mano abierta bajando en vertical, acordado y ensayado en seco antes del primer asalto, y el compañero de delante lo repite con un toque en el hombro.
Movilidad reducida
El alumno tira sentado en el suelo o en su silla frenada, colocado el primero de su fila y con el mismo tramo de soga que los demás, sujeto con las manos; la soga no toca en ningún punto la silla ni pasa por debajo de ella, y nada se ata a la estructura, al alumno ni a un reposabrazos. Su equipo tira desde la posición de sentados los cuatro, para que la base de apoyo sea comparable a la del equipo contrario, que hace lo mismo.
Cognitiva o de atención
Recibe una tarjeta con la posición de tiro dibujada y la coloca en el cono de su zona. Los dos primeros asaltos se hacen sin cronómetro y sin marcador, solo para practicar el agarre y la voz de «al suelo», y el maestro se sitúa a su lado durante ambos.
Errores frecuentes
- Tirar con los brazos flexionados y a base de dar tirones cortos. El tirón levanta al equipo contrario y descoloca al propio; la fuerza se aplica con los brazos casi estirados y las piernas empujando el suelo hacia atrás.
- Colocarse los cuatro pegados, hombro con hombro. Sin un brazo de separación, el que cae arrastra a los dos de al lado; el árbitro comprueba la separación antes de cada asalto.
- Soltar la soga al ver que se pierde. Es lo que provoca la caída del equipo contrario, y por eso el asalto no acaba hasta la voz de «al suelo».