La princesa y los dragones
Descripción
Los dragones forman un corro mirando hacia fuera, con los ojos tapados y sin moverse del sitio; en el centro se sienta la princesa junto a un cono con un pañuelo anudado. El príncipe sale desde cinco metros e intenta deshacer el nudo sin que le oigan. Si un dragón apunta hacia él, se cambian el sitio; si se lleva el pañuelo, rotan los tres papeles.
Objetivo
Moverse sin hacer ruido y localizar un sonido a ciegas, controlando el propio cuerpo en un espacio pequeño.
Cómo se juega6
Colocación
Dos corros de unos seis metros de diámetro, separados diez metros, con la clase repartida entre los dos en grupos de tamaño parecido. Los dragones se colocan sobre la circunferencia, de pie o sentados, mirando hacia fuera y con los ojos tapados con un pañuelo o un antifaz; no se mueven del sitio en toda la ronda. En el centro de cada corro se sienta la princesa, con los ojos destapados, y delante de ella un cono con un pañuelo atado con un nudo flojo. Fuera de cada corro, con los ojos destapados, espera un príncipe.
Arranque
El maestro pide silencio, levanta el brazo y los dos príncipes salen a la vez desde cinco metros del corro. Se avanza como se quiera: de pie, de puntillas, a cuatro patas o reptando.
Qué se puede hacer
El príncipe entra en el corro por el hueco que quiera, nunca por encima ni por debajo de un dragón, y no puede tocar a ninguno. Los dragones no se mueven del sitio, no giran el cuerpo y no dan manotazos: si oyen algo, levantan el brazo y apuntan con la mano hacia donde han oído. El resto de la clase, si mira, está en silencio: una tos y la ronda no vale.
Qué pasa cuando un dragón apunta
El maestro para el juego con una palmada. Si el brazo apunta al príncipe, ese dragón pasa a príncipe y el príncipe ocupa su sitio en el corro; si apunta a otro lado, se sigue desde donde se estaba. Cuando el príncipe consigue deshacer el nudo y llevarse el pañuelo, se destapan todos: la princesa pasa a dragón, el príncipe pasa a princesa y sale de príncipe un dragón que no lo haya sido.
Cómo se complica
El corro se cierra a cuatro metros de diámetro, o se le pide al príncipe que salga otra vez con el pañuelo sin que lo apunten, o entran dos príncipes a la vez por lados opuestos y tienen que coordinarse sin hablar.
Reinicio
Si la ronda se eterniza porque el príncipe no se atreve, se le pone tiempo, dos minutos, y sale otro. Si el corro se descontrola porque los dragones empiezan a girarse o a tirar manotazos, se para, se destapan todos y se juega una ronda entera con los ojos abiertos y los dragones tapándoselos con la mano, para recordar que este juego se hace sin moverse del sitio; no se cierra el corro ni se acerca a los dragones entre sí para que lleguen mejor.
Variantes3
Al deshacer el nudo, el príncipe todavía no ha acabado: tiene que volver a salir del corro con el pañuelo sin que ningún dragón le apunte. El corro sigue siendo de seis metros y los dragones siguen sin moverse del sitio, sin girar el cuerpo y sin tocar a nadie.
Corros de seis dragones, cada uno con su príncipe, repartidos por el interior de la pista y nunca en las esquinas: cada corro a tres metros como mínimo de cualquier pared, valla, portería, grada, escalera o bordillo, y a cuatro metros del corro vecino. Con seis dragones el corro se cierra a tres metros de diámetro, no a seis, para que entre dragón y dragón quede el mismo hueco de metro y medio y el príncipe tenga que colarse en vez de entrar andando. Los alumnos que sobren se reparten como dragones entre corros distintos. Salen más rondas y todos pasan por los tres papeles en la misma sesión.
La mitad de los dragones juegan con los ojos abiertos, pero sin poder hablar ni moverse; el príncipe entra por un lado avisado de antemano y la princesa da una palmada floja cada diez segundos para orientarlo.
Qué se trabaja
Seguridad2
Los dragones llevan los ojos tapados: no se mueven del sitio, no giran el cuerpo y apuntan con el brazo sin dar manotazos, para no golpear al príncipe que se acerca.
El príncipe entra por un hueco entre dos dragones, nunca por encima ni por debajo de ellos, y no toca a ninguno.
Consejos para el profesor2
Da la salida con el brazo, nunca con la voz: tu propia señal es el primer ruido que tapa los pasos del príncipe.
Si el príncipe no se atreve a llegar, ponle los dos minutos y que salga otro: es el papel que más se mueve y conviene que pase por él el mayor número posible de alumnos.
Adaptaciones NEE3
Visual
Hace de dragón en igualdad con el resto, porque ese papel se juega sin ver, y conviene decir en alto que es de los mejores dragones del corro.
Movilidad reducida
Hace de dragón sentado, que es exactamente el mismo papel, o de príncipe con el corro abierto por un hueco de dos metros y sin límite de tiempo. Si usa silla, se le avisa de que las ruedas hacen ruido y se le da el papel de princesa las primeras rondas, y no se le ata ni engancha nada a la silla ni nadie se agarra a ella.
Cognitiva o de atención
Se le da primero el papel de princesa, que no exige estar a ciegas, y cuando hace de dragón empieza sin pañuelo, tapándose los ojos con las manos.
Errores frecuentes
- Atar el nudo apretado: el príncipe forcejea medio minuto sobre el cono y cualquier dragón lo oye.
- Empezar sin silencio real: si el resto habla, el oído de los dragones no sirve para nada y el juego se cae.
- Juntar los dos corros a menos de diez metros: los dragones oyen al príncipe del corro vecino y señalan en falso.