Escucho mi respiración
Descripción
Los alumnos se tumban boca arriba, separados entre sí, y cierran los ojos. El docente los guía con voz suave para que escuchen su respiración, noten cómo se infla la barriga y relajen el cuerpo. Permanecen de uno a tres minutos en silencio y, al terminar, se levantan en dos tiempos: primero se sientan y después se ponen de pie.
Objetivo
Reducir la activación corporal tras el esfuerzo, promoviendo la conciencia respiratoria, la relajación muscular y el control emocional después de la sesión motriz.
Cómo se juega7
Los alumnos se tumban cómodamente boca arriba, separados entre sí.
Cada uno apoya las manos sobre el abdomen o a los lados, con las piernas relajadas.
El docente guía con voz suave y va diciendo frases cortas.
El docente indica
«Inhala por la nariz… suelta despacio por la boca».
Después dice
«Siente cómo se infla tu barriga cuando respiras».
Y añade
«Tu cuerpo está cada vez más relajado».
Los alumnos permanecen de uno a tres minutos en silencio, atentos al ritmo de su respiración, y al terminar se levantan en dos tiempos: primero se sientan y después se ponen de pie.
Variantes3
Cada alumno respira con un peluche o un aro pequeño apoyado sobre el abdomen, que sube y baja con cada respiración.
Durante la actividad suena de fondo un audio breve de lluvia o de mar.
Cada alumno va contando: uno al inhalar, dos al exhalar, y así hasta llegar a diez.
Qué se trabaja
Seguridad2
Cada alumno se tumba separado de los demás y en una zona despejada, para no golpear a nadie al acomodarse ni al levantarse.
Al terminar se levantan en dos tiempos, de tumbados a sentados y de sentados a de pie, para que nadie se maree.
Consejos para el profesor2
Sepáralos un brazo y tumbados mirando todos al mismo lado: cara a cara se ríen y se acabó la calma.
Tres minutos son muchos con seis años: empieza por uno y alarga a medida que aguanten el silencio.
Adaptaciones NEE4
Visual
Para el alumno con discapacidad visual, la guía es solo la voz del maestro, que se coloca a su lado y le avisa siempre antes de tocarle.
Auditiva
El alumno apoya una mano en su propio pecho y el maestro, a su vista, le marca con la mano cuándo inspirar y cuándo soltar.
Movilidad reducida
El alumno lo hace sentado con la espalda apoyada, o tumbado en una colchoneta con un rulo bajo las rodillas.
Cognitiva o de atención
El alumno cuenta cuatro al inspirar y cuatro al soltar, y puede dejar los ojos abiertos mirando un punto fijo.
Errores frecuentes
- Tumbarlos en cemento frío o mojado: no se relaja nadie y en dos minutos están todos sentados.
- Empezar con las pulsaciones aún disparadas: camina un minuto con ellos antes o la respiración no baja.
- Guiar con tu voz de dar clase: si sigues proyectando, el cuerpo no entiende que la sesión ha cambiado.