Descripción
Un corro cogido de la mano canta números y se cierra al llegar a uno secreto; el resto entra y sale por los huecos.
Objetivo
Escuchar la cuenta y calcular el momento de entrar y de salir del corro, ajustando el propio movimiento al de un grupo que va a cerrarse.
Cómo se juega6
Colocación
La clase se parte en dos mitades y cada una ocupa media pista, bien separadas. En cada mitad, seis alumnos forman la red: corro cogidos de la mano, con los brazos estirados y las palmas juntas (nunca los dedos entrelazados) para que los huecos queden grandes. Los seis o siete restantes son los peces y se colocan fuera del corro, dispersos. Así juegan dos redes a la vez y nadie espera turno.
Arranque
La red se agacha en corro y pacta en voz baja un número del uno al diez. Después se levanta, empieza a andar en corro y canta los números en voz alta, uno por segundo, sin acelerar. Los peces entran y salen por debajo de los brazos.
Qué se puede hacer
Los peces entran y salen andando o al trote, siempre por debajo de los brazos y de uno en uno por hueco. No se empuja, no se abre la red con las manos y no se entra de cabeza ni tirándose al suelo. La red anda y canta a ritmo constante, no se salta ningún número y nadie suelta las manos.
Qué pasa cuando se canta el número secreto
La red baja los brazos despacio hasta la altura de la cintura y se para ahí. Los peces que hayan quedado dentro suman un punto para la red; los que estén fuera, uno para los peces. No se agarra a nadie ni se rodea a nadie con los brazos, y si un pez está justo pasando por debajo, la red le deja salir y esa captura no cuenta.
Cómo se complica
La red canta de dos en dos, o cuenta hacia atrás desde diez, o pacta dos números secretos en la misma ronda.
Reinicio
Si el juego se atasca porque los peces no se atreven a entrar, se cambian los papeles: la red pasa a peces y los peces a red. Si lo que pasa es que la red acelera la cuenta para pillar, el maestro marca el ritmo con palmadas y la red solo pone la voz. Lo que no se hace es juntar las dos redes en una sola grande.
Variantes3
la red anda en corro cambiando de sentido cada cinco números, y los peces tienen que atravesar el corro entero: entrar por un hueco y salir por el de enfrente, siempre andando y sin tocar a nadie.
cuatro redes de tres cogidos de la mano repartidas por el espacio, cada una con su número secreto; los peces se mueven libres por toda la pista y el reto es haber pasado por las cuatro redes antes de que suene el silbato.
la red no se mueve del sitio y cuenta siempre de uno a diez, despacio y en alto; el número secreto no lo pacta la red, lo enseña el maestro con una tarjeta que todos ven, así que solo hay que estar fuera cuando llegue.
Consejos para el profesor5
El número secreto lo pactan a gritos y se entera media pista: díselo tú al oído a uno de la red, o que lo escriban en un papel doblado.
Antes de empezar, ensaya el cierre en seco dos veces, sin peces dentro: bajar los brazos hasta la cintura, despacio, es un gesto que hay que hacer una vez para que salga bien.
El primer minuto los peces se quedan fuera mirando; mete tú a dos o tres del brazo y se acaba el problema.
Y cambia los papeles pronto, a los tres o cuatro números: ser red es bastante menos divertido que ser pez y eso se nota a los dos minutos.
Lo que no conviene decir en alto es cuántas veces ha caído cada uno.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
La red mantiene una puerta fija y ancha, marcada con dos conos, donde dos alumnos se sueltan y dejan el paso libre a ras de suelo, sin tener que agacharse; también puede hacer de red, dando la mano a los dos compañeros de al lado, que bajan los brazos hasta su altura para cerrar. Nunca se ata nada a la silla ni a ninguna de sus piezas.
Visual
La red canta cada número dando además una palmada, así se oye dónde está el corro y a qué ritmo va; se entra y se sale siempre por el mismo hueco, señalado por un compañero que dice «aquí» en alto, y el borde de la zona se marca con cinta de carrocero rugosa o con conos altos, nunca con una cuerda en el suelo.
Auditiva
El maestro lleva la cuenta con los dedos en alto a la vez que la red la canta, y el cierre se ve porque los brazos bajan; se avisa antes de empezar de que esa es la señal. Cognitiva o de conducta: se juega la primera ronda con el número secreto conocido por todos y con solo dos peces dentro cada vez, para ver el juego antes de jugarlo entero.