Blanco y Negro
Descripción
La pelota descansa en el suelo entre los dos y ninguno sabe a quién van a llamar, así que hay que estar en tensión sin adelantarse. Quien oye su color gana medio metro de ventaja; el otro tiene que reaccionar a lo que ve hacer al compañero y no a lo que ha creído oír.
Objetivo
Mejorar la velocidad de reacción, la toma de decisiones y el control del móvil en desplazamiento.
Cómo se juega7
Formar parejas enfrentadas a 1 metro de distancia.
Colocar una pelota en el suelo entre ambos.
El jugador de la derecha será blanco, el de la izquierda negro.
El docente grita “¡blanco!” o “¡negro!”.
El color nombrado debe coger la pelota y escapar hacia su campo driblando.
El contrario debe perseguir y tocar al que huye antes de que llegue a su zona.
Si el perseguidor le toca antes, el punto es suyo; si el que dribla llega a su campo, el punto es del escapador.
Variantes3
Se parte de espaldas, en cuadrupedia, sentado o tumbado boca arriba.
La huida se hace en lateral, a la pata coja o con multisaltos.
Se cambia la pelota por un balón de fútbol, una indiaca, un aro o una pelota de foam.
Qué se trabaja
Seguridad3
Lanzamientos suaves y nunca dirigidos a la cara.
Mantener libre la zona de lanzamiento y recogida.
Permitir solo un toque suave para pillar; sin empujar ni agarrar.
Consejos para el profesor2
Alarga la palabra al cantarla —'blaaanco'— y suéltala de golpe: dejan de adivinar por la primera sílaba.
Marca la zona de llegada a unos ocho metros: más lejos no le pillan nunca y más cerca no da tiempo a nada.
Adaptaciones NEE3
Visual
Pelota sonora y de color contrastado, colocada siempre en el mismo punto y sobre una alfombrilla que localiza con el pie antes de empezar, nunca sobre una cuerda;
Movilidad reducida
La pelota se coloca a la altura y distancia que alcance —sobre un cono o un banco bajo si desde el suelo no llega—, con la misma distancia para su rival, y el recorrido hasta el campo se acorta para los dos; Nadie le toca la silla ni sus apoyos: el toque va en el hombro.
Cognitiva o de atención
Se ensaya con las señales y sin correr dos o tres veces, diciendo en voz alta «yo soy blanco» antes de cada ronda;
Errores frecuentes
- Parejas a un metro con la pelota justo en medio: al oír su color se agachan los dos y chocan de cabeza.
- Exigir salir driblando sin haberlo trabajado antes: se les escapa la pelota en el primer paso y el juego se para.
- Alternar 'blanco' y 'negro' con regularidad: cogen el patrón y salen antes de oír la palabra entera.