La señal falsa
Descripción
Antes de cada serie el maestro dice qué señal es la buena: un pitido o dos. Da las señales a intervalos irregulares; con la falsa nadie se mueve y con la buena la oleada sale a tope hasta la meta. Los jueces son los que acaban de correr. Gana puntos quien reacciona bien, no quien llega antes.
Objetivo
Entrenar la velocidad de reacción discriminativa y la inhibición de la salida ante un estímulo señuelo, ligando la respuesta a una carrera corta de máxima intensidad.
Cómo se juega6
Montaje
Cinco carriles de conos separados tres pasos grandes, con la meta a unos veinte pasos de la salida y un cono alto de frenada otros veinte pasos más allá, lejos de la pared. A los lados, un pasillo libre para volver andando. La clase en oleadas de cinco; si la última queda corta, corre con algún carril vacío.
Dos señales
Un pitido corto y dos pitidos seguidos. Antes de cada serie el maestro dice cuál es la buena: «Esta serie, la buena es la de un pitido». La otra es la falsa.
El maestro da las señales de su hoja a intervalos irregulares. Con la falsa nadie mueve los pies. Con la buena, la oleada sale a tope hasta la meta, sigue trotando hasta el cono alto y la serie acaba ahí.
Puntos
Salir con la buena suma dos; mover un pie con una falsa resta dos, aunque no se corra, y el que se ha movido vuelve a su sitio y sigue en la serie; quedarse quieto con la buena no suma nada. Lo decide el juez de cada carril.
Jueces
En la primera serie arbitra la última oleada. Después, la oleada que acaba de correr vuelve andando por el pasillo y se pone junto a la salida, uno al lado de cada carril, por fuera. Arbitra la serie siguiente y luego se va a la cola. Nadie se puntúa a sí mismo.
Cada oleada hace cinco series, las mismas cinco de la hoja para todas. Solo cuentan los puntos: no se dice quién llegó antes.
Variantes3
El maestro cambia cuál es la buena justo antes de la serie, sin tiempo para pensarlo.
Se añade el brazo levantado, que manda salir andando rápido: hay que distinguir más y se esprinta menos.
Da las señales el juez de cada carril, así que cada corredor oye las suyas y no puede copiar al vecino.
Qué se trabaja
Seguridad3
Hace falta calentamiento con carreras progresivas antes de empezar.
Detrás de la meta, la zona de frenada hasta el cono alto está vacía, y después aún queda espacio hasta la pared: nadie corre hacia un muro.
Los carriles van separados tres pasos grandes: quien sale torcido no invade al vecino. Si hay más alumnos, más oleadas, no más carriles.
Consejos para el profesor2
Lleva las series escritas en la mano, con los intervalos: improvisando siempre acabas alternando y el grupo aprende el patrón.
Al terminar, lee las tres puntuaciones más altas sin decir tiempos: que se premie acertar y no correr más cambia quién se va contento.
Adaptaciones NEE4
Visual
Para el alumno con baja visión las dos señales son sonoras y muy distintas entre sí: la voz de ya y un pandero. Corre en el carril del extremo con las líneas en cinta adhesiva rugosa y con un guía a su lado dentro del carril; el cono alto de fin de recorrido lo señala un compañero con palmadas continuas desde el pasillo.
Auditiva
Las dos señales tienen versión visual permanente: bandera roja y bandera amarilla, levantadas de golpe desde delante y a la altura del pecho del maestro. Se anuncia cuál es la buena mostrando la bandera correspondiente y manteniéndola en alto tres segundos antes de empezar la serie.
Movilidad reducida
El alumno que se desplaza en silla juega en el carril del extremo con la misma estructura de señales y una carrera de 10 m en vez de 15, con su meta en x=14. Su cono alto de fin de recorrido es el mismo de x=33, así que su frenada es de 19 m: se le da margen acortándole la carrera, nunca moviéndole el cono. La salida falsa se juzga por el movimiento de las manos sobre los aros, no por los pies. Nada se ata a la silla ni al alumno.
Cognitiva o de atención
Ese alumno juega series de cinco señales en vez de diez y con la señal buena marcada además por una tarjeta verde que el maestro sostiene todo el tiempo, de modo que la regla esté siempre a la vista y no haya que recordarla. Su juez le confirma en voz baja el resultado de cada señal antes de la siguiente.
Errores frecuentes
- Dar las señales a ritmo regular: el grupo se aprende el patrón y deja de reaccionar.
- Contar como falsa solo cuando se ha corrido: basta con mover un pie.
- Castigar la salida falsa con otro esprint: se repite justo el arranque que carga el muslo.

