Ni un balón de mi lado
Descripción
La clase se divide en un equipo de trece y otro de doce: 13 + 12 = 25. Cada uno ocupa un campo de nueve por doce metros a un lado de la red, y en cada campo se dejan siete balones blandos repartidos por el suelo. A la señal, todos los alumnos a la vez cogen un balón y lo envían al campo contrario por encima de la red, con lanzamiento a dos manos desde la frente o, quien ya lo domine, con toque de dedos. Nadie puede tener un balón en las manos más de tres segundos, así que el juego no permite pararse a mirar. A los noventa segundos suena la señal, todos se quedan quietos donde están y se cuentan los balones que hay en cada campo: gana la manga el equipo que tenga menos. Se juegan tres mangas con un minuto de descanso activo entre ellas. Como el balón vuelve continuamente, la intensidad la marca la carrera corta a por el balón que cae lejos, no el gesto de enviarlo.
Objetivo
Elevar la temperatura corporal y ensayar el envío alto por encima de la red con muchas repeticiones y sin tiempo de espera.
Qué se trabaja
Seguridad3
Solo balones blandos: catorce balones cruzando a la vez significan que cualquiera puede recibir uno sin verlo venir, y con material reglamentario eso es un golpe en la cara.
Con doce o trece alumnos moviéndose a la vez en cada campo hay unos nueve metros cuadrados por alumno: quien sale a por un balón lo canta en voz alta y el resto le deja el hueco; nadie corre hacia atrás mirando el balón.
Franja de un metro a cada lado de la red donde no se entra ni a jugar ni a recoger: es donde chocan la mano que envía y la cabeza del que recoge.