Ocupar la línea
Descripción
Doce parejas ordenadas por estatura se sientan espalda contra espalda en el punto medio de un pasillo de cuatro metros marcado con dos líneas de cinta, una a cada extremo. Las rodillas van flexionadas y los pies apoyados en el suelo; los brazos, cruzados sobre el pecho. A la señal, cada uno empuja con las piernas para llevar al otro hasta la línea que tiene detrás de sí. La condición que sostiene la tarea es que las dos espaldas permanecen en contacto de principio a fin: nadie se aparta de golpe, porque el que se aparta deja caer al otro de espaldas. Para detener el duelo, cualquiera dice «alto» y los dos dejan de empujar a la vez sin separarse, y solo entonces se levantan. Los asaltos duran veinticinco segundos, hay tres por pareja y entre asalto y asalto los dos giran ciento ochenta grados para cambiar de línea. El alumno veinticinco es el juez de línea, canta el inicio y el final, comprueba que ninguna espalda se separa y entra a jugar en el asalto siguiente relevando a un compañero de su franja de estatura.
Objetivo
Activar la musculatura de piernas, glúteo y tronco con esfuerzos isométricos cortos y entender que en la oposición se pacta también la manera de dejar de oponerse.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las espaldas no se separan bajo ningún concepto durante el asalto: es la regla que impide la caída hacia atrás sin apoyo, que es el único accidente serio que tiene este juego.
Empareja por talla y por peso usando la fila ordenada por estatura, no dejando elegir: aquí el peso corporal es literalmente el marcador, y una diferencia de veinte kilos convierte el duelo en un paseo para uno y en un atasco para el otro.
Suelo de gimnasio, tatami o colchonetas unidas, nunca cemento: se juega sentado, con los isquiones y las manos a centímetros del suelo.