Pentatlón de la marca estimada
Descripción
Se montan cinco estaciones que cubren las tres familias del atletismo: velocidad de 30 m, salto horizontal sin carrera, lanzamiento de saquito en distancia, salto vertical a la pared marcando con tiza en el dedo y marcha de 200 m en lanzadera de ida y vuelta. Antes de tocar ninguna estación, cada alumno rellena su hoja con la estimación de lo que va a hacer en las cinco: cuántos segundos, cuántos centímetros, cuántos metros. Después se recorren las estaciones por equipos, seis minutos cada una, y se anota lo conseguido en tres intentos. La puntuación de cada prueba es diez menos la desviación relativa entre lo estimado y lo hecho, de modo que quien salta un metro veinte y había estimado un metro veinte puntúa igual que quien salta dos metros y lo había estimado. El equipo suma las puntuaciones de sus cinco miembros. El resultado de la sesión no ordena a nadie por rendimiento: ordena por conocimiento del propio rendimiento, que es exactamente lo que se puede entrenar.
Objetivo
Recorrer las pruebas básicas del atletismo con un formato que mide el ajuste entre lo que el alumno cree de sí mismo y lo que hace, y que permite a cualquiera del grupo ser el que más aporta a su equipo.
Qué se trabaja
Seguridad3
La calle de velocidad ocupa los 40 m de una banda entera —30 de carrera y 10 de frenado— y se corre de uno en uno. Nadie atraviesa esa banda mientras hay un intento en curso, y las rotaciones se hacen por la línea de fondo, no por el medio del montaje.
La estación de lanzamiento ocupa la banda opuesta y lanza a lo largo de ella, con 35 m de profundidad libre por delante de la línea y nadie dentro del pasillo hasta la señal de recogida. Un saquito de 300 g lanzado por un alumno de 14 a 18 años vuela entre 25 y 35 m: por eso el eje de lanzamiento no puede apuntar al interior del montaje ni cruzarse con la lanzadera de marcha, que va en la banda central y en paralelo.
En el salto vertical se marca sobre pared lisa, sin cristales, sin salientes ni bordes de ventana, y la caída se hace sobre suelo despejado en un radio de 2 m. Nada de saltar desde un banco, un plinto ni un cajón para llegar más alto.