Puente de tres apoyos
Descripción
La clase se reparte en siete tríos y dos parejas. El maestro canta un número —empieza por nueve y baja— y ese es el total de puntos que el grupo entero puede apoyar en el suelo. Con nueve es fácil: tres pies cada uno no existe, así que ya hay que repartir. Con cinco entre tres personas, el grupo se ve obligado a sostenerse entre sí, hombro con hombro, espalda con espalda o mano con mano, y ahí es donde aparece el contenido: el equilibrio deja de ser individual y pasa a depender de que nadie retire su apoyo sin avisar. Nadie se sube encima de nadie: todas las figuras se resuelven con los pies o las manos en el suelo y el contacto es de sujeción lateral. La figura vale si aguanta cinco segundos que el propio grupo cuenta en voz alta, y entre figura y figura se deshace del todo y se vuelve a la posición de pie. No hace falta ningún material y con nueve grupos trabajando a la vez toda la clase está resolviendo el mismo problema al mismo tiempo, cada uno a su ritmo y con su propia solución.
Objetivo
Resolver en grupo la reducción de la base de sustentación compartida, aprendiendo a sostener y a ser sostenido y a comunicar antes de retirar un apoyo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie se sube sobre la espalda ni sobre los hombros de un compañero: en este juego todas las figuras se resuelven con los pies o las manos en el suelo, sin ninguna elevación.
Nadie empuja ni retira su apoyo de golpe, ni de broma: cuando tres personas comparten la base, quitar un apoyo sin avisar tira a las otras dos.
Cada grupo trabaja en su zona de tres metros con dos metros libres hasta el vecino: una figura que se deshace ocupa mucho más espacio del que ocupaba montada.