Quién ha pagado el juego anterior
Descripción
El profesor encadena tres tareas de dos minutos que cargan zonas claramente distintas y en las que se mueven los veinticinco a la vez, dentro de la zona de cada equipo. Primera: saltos a pies juntos cruzando de un lado a otro una línea de tiza, cada uno en su tramo, sin parar durante los dos minutos. Segunda: el equipo se pone en corro de cinco con dos balones blandos en circulación y se lanza por encima del hombro al compañero de enfrente; con dos balones entre cinco nadie deja de lanzar y de recibir. Tercera: ida y vuelta entre dos conos separados cinco metros, con freno y cambio de sentido, los cinco a la vez y cada uno por su carril. Al terminar, cada equipo recibe un mapa del cuerpo dibujado en cartulina con seis zonas numeradas (gemelo, cara posterior del muslo, cuádriceps, glúteo, hombro y pecho) y tres fichas de colores, una por tarea. Tienen dos minutos para colocar cada ficha sobre la zona que creen que ha pagado esa tarea, y no vale poner dos fichas en la misma zona. Después llega la comprobación: cada equipo repite diez segundos de una de las tres tareas y comprueba dónde nota el trabajo, y puede mover una sola ficha después de la comprobación. A continuación se abre la ronda de defensas: cada equipo dice en voz alta una frase con la forma «los saltos cargan el gemelo porque se cae siempre sobre la punta del pie». Si otro equipo no está de acuerdo, propone su frase y la clase decide cuál explica mejor. Por último, a cada equipo se le asigna una de las zonas más votadas y busca en su juego de cartas el estiramiento que le corresponde: lo dirige para el resto de la clase durante treinta segundos por lado, en el suelo o de pie según la carta.
Objetivo
Relacionar una acción concreta con la zona muscular que la sostiene, comprobarlo con el propio cuerpo y elegir el estiramiento a partir de esa relación en lugar de repetir una lista aprendida.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los estiramientos van al final, con el cuerpo ya trabajado por las tres tareas. Ninguna carta se ejecuta antes de las tareas ni durante la fase de mapa, cuando el grupo lleva ya cinco minutos sentado y otra vez frío: si esa fase se alarga, se hace un minuto de marcha antes de estirar.
Ninguna carta lleva la columna doblada a la fuerza hacia delante ni la cabeza hacia atrás, y en ninguna un compañero empuja a otro. Se estira hasta notar tensión y ahí se para: no hay puntos por bajar más ni se compara quién llega más lejos. Si en alguna posición aparece dolor en vez de tensión, se sale de ella y se avisa a quien la dirige.
Los dos balones de cada corro son blandos y se lanzan a la altura del pecho del compañero de enfrente, nunca a la cara. En la tarea de carrera, los cinco carriles de 1,2 m están marcados y todos frenan en la misma línea, de modo que nadie cruce por delante de otro al girar; y en la de saltos, cada uno tiene su propio tramo de la línea de tiza.