Rabos de tela
Descripción
Cada uno de los veinticinco alumnos mete una tira de tela de unos cuarenta centímetros por la cintura del pantalón, por detrás, dejando fuera al menos la mitad. No hay perseguidores ni perseguidos: todos roban y todos protegen a la vez, moviéndose por media pista. Solo se puede coger la tela, nunca el brazo, la camiseta ni la cintura del compañero, y quien pierde la suya no sale del juego: la lleva en la mano, sigue robando y va contando en voz baja las que acumula. Cada minuto y medio el maestro para, todos recuentan, devuelven una tela cada uno a quien no tenga ninguna y se reanuda. Los veinticinco se mueven durante toda la tarea; nadie espera turno ni queda eliminado, y el juego no depende de la fuerza sino de girar el cuerpo a tiempo.
Objetivo
Entrar en calor con carrera y cambios de dirección continuos y estrenar la oposición del curso por la vía más segura: disputarse un objeto que cuelga, no el cuerpo del compañero.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie agarra a nadie: la mano va a la tela y a nada más. Es la regla que hace que este juego no sea de fuerza, así que se corrige a la primera y no a la tercera.
Aquí no se empareja por talla ni por peso, y es una decisión, no un olvido: al no haber contacto entre cuerpos, la diferencia de tamaño no da ninguna ventaja física y no hay que separar a nadie de nadie.
Uñas cortas, sin relojes, pulseras ni anillos: la mano entra rápido hacia la cintura del compañero y un anillo engancha la tela y el dedo a la vez.