Relevo que suma la mejora
Descripción
Cada equipo ocupa un circuito cuadrado con una posta en cada esquina, de modo que los cinco miembros están repartidos por el recorrido y no en una fila de espera. El testigo da dos vueltas completas: cada alumno corre dos tramos y, mientras el testigo está en la otra mitad del cuadrado, trota su tramo de aproximación para recibir en movimiento. Se cronometra la primera ronda y se anota. Después vienen diez minutos de trabajo específico de entrega en la zona de cambio, sin cronómetro y a media velocidad. Se repite entonces la segunda ronda y se vuelve a cronometrar. La puntuación de la sesión son los segundos de diferencia entre la primera y la segunda ronda de cada equipo: el equipo más lento de la clase puede ganar y, de hecho, suele ganar, porque tiene más margen técnico. Los tiempos absolutos no se leen en voz alta.
Objetivo
Aprender la entrega de testigo en movimiento dentro de una zona de cambio y comprobar que diez minutos de trabajo técnico producen una mejora medible, atribuyéndola al trabajo hecho y no a quién corre más.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los 2 m de separación entre circuitos y la prohibición de cortar por el interior son lo que impide que dos corredores a velocidad converjan en una esquina. Si el espacio obliga a juntar los cuadrados, se reduce a cuatro equipos, no la separación.
En la zona de cambio convergen dos alumnos corriendo en la misma dirección con las manos ocupadas: es el punto de riesgo real de esta ficha, más que la carrera. El que entrega no adelanta al que recibe ni le pasa por delante, y sigue por el exterior tres pasos antes de detenerse.
El testigo no se ata a la muñeca, no se lleva en la boca ni se lanza al compañero, y si cae al suelo lo recoge quien lo ha soltado sin que nadie más entre en la zona. Nadie se detiene ni se sienta dentro de la zona de cambio ni en las esquinas.