Salida que canta el compañero
Descripción
Cada pareja tiene un carril de quince metros. Quien corre espera en la posición que el maestro anuncia para la tanda —de pie, en cuclillas, sentado de espaldas o tumbado— y su compañero, fuera del carril, da la señal de voz cuando quiere: la salida es limpia si arranca antes de que termine de decir «uno, dos». Antes de empezar, cada uno predice cuántas de las seis le saldrán limpias.
Objetivo
Trabajar la velocidad de reacción desde posiciones variadas y que cada alumno ajuste la idea que tiene de su propia respuesta comparándola con lo que hace, en lugar de con lo que hacen los demás.
Cómo se juega5
La señal es siempre de voz y la da el compañero de la propia pareja, nunca el maestro para toda la clase a la vez.
Cada corredor se queda en su carril de principio a fin y frena progresivamente después de la línea de llegada, sin girar bruscamente ni pararse en seco.
La posición de salida es la misma para toda la tanda y la anuncia el maestro; se cambia cada seis intentos.
No se cronometra ni se anuncia quién ha llegado antes. Lo único que se anota es si la salida ha sido limpia o no.
Entre intento e intento hay como mínimo treinta segundos de vuelta andando al puesto: la velocidad de reacción se entrena descansado, no en fatiga.
Variantes3
El compañero puede decir una palabra parecida a la de salida que no vale. El corredor tiene que discriminar antes de arrancar. Se sigue frenando progresivamente después de la llegada; no se pide detener el arranque a mitad.
Antes de cada tanda cada alumno predice desde qué posición cree que le saldrá mejor la salida, y luego se comprueba con sus propias marcas. Cierra la actividad con una conclusión personal y no con un ranking.
El compañero se coloca detrás y da la señal con un toque en el hombro. Cambia el canal de entrada y suele igualar mucho los resultados del grupo.
Qué se trabaja
Seguridad3
El carril de 1,5 m por corredor y el sentido único de carrera son la separación mínima de trabajo: con muchos alumnos arrancando a máxima velocidad en momentos distintos, el peligro no es la salida sino la trayectoria de después.
Detrás de la línea de llegada quedan 5 m libres sin pared, valla, banco ni material. Nadie recoge nada ni se sienta dentro de esa franja mientras hay tandas en curso.
El que da la señal está siempre fuera del carril, a un metro del borde y a la altura de la salida, nunca en la llegada ni dentro de la trayectoria del corredor.
Consejos para el profesor2
Recoge tú las predicciones antes de la primera tanda y devuélvelas al final. Si quedan a la vista durante la actividad, los alumnos las corrigen sobre la marcha y se pierde justo lo que se quería mirar.
Cuando alguien falle cinco de seis, no le cambies la posición: pídele que baje la distancia a 10 m. Casi siempre lo que falla no es la reacción, es que se está preparando para aguantar los quince metros.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno corre por el carril pegado a la pared, que le da referencia continua a un lado, con los dos bordes del carril marcados con cinta adhesiva rugosa y el centro completamente limpio. Su compañero corre a su lado un metro por fuera, hablando durante todo el recorrido, y la zona de frenado se anuncia con la palabra «frena» tres metros antes.
Auditiva
La señal se sustituye por un toque en el hombro dado desde detrás, o por una bandera que el compañero baja delante de él. Antes de cada tanda, el maestro enseña la posición de salida haciéndola él en el centro del frente para que se vea sin depender de la explicación oral.
Movilidad reducida
El alumno en silla usa un carril de 2,5 m y una distancia de 10 m, con salida desde manos fuera de los aros para trabajar la misma latencia de respuesta. Si camina con apoyos, su posición de salida es siempre de pie y su recorrido se acorta a 8 m con zona de frenado ampliada. No se le da ninguna señal tirando de él ni sujetándolo.
Cognitiva o de atención
Se mantiene una única posición de salida durante toda la sesión y una sola palabra de señal, siempre la misma. La predicción se hace con tres caras dibujadas en lugar de con un número, y su compañero de pareja es fijo durante toda la actividad.
Errores frecuentes
- Convertirlo en carreras cara a cara porque dos parejas contiguas empiezan a salir a la vez. Se corta escalonando la salida de los carriles pares e impares.
- Encadenar los seis intentos sin descanso: a partir del tercero se está midiendo la fatiga y no la reacción, y los alumnos concluyen de sí mismos algo que no es cierto.
- Que el que da la señal la dé siempre al mismo tiempo. Hay que pedirle explícitamente que varíe la espera entre uno y cuatro segundos, o el corredor sale de memoria.
