Salida que canta el compañero
Descripción
Cada pareja dispone de un carril de 15 m. El que corre se coloca detrás de la línea en la posición que se haya pactado para la tanda: de pie, en cuclillas, sentado de espaldas o tumbado boca abajo. El compañero se sitúa a un lado, a la altura de la línea, y da la señal con la voz cuando quiera, dentro de una cuenta que él mismo controla. La salida se considera limpia si el corredor arranca antes de que el que da la señal termine de decir «uno, dos». Se hacen seis intentos y se cambia el papel. Lo que se anota no es el tiempo ni quién llega antes: antes de la primera tanda cada alumno escribe cuántas de las seis cree que le saldrán limpias, y al final compara su predicción con lo que ha ocurrido. Los carriles son paralelos y todos corren en el mismo sentido, de manera que no hay dos alumnos midiéndose entre sí en ningún momento.
Objetivo
Trabajar la velocidad de reacción desde posiciones variadas y que cada alumno ajuste la idea que tiene de su propia respuesta comparándola con lo que hace, en lugar de con lo que hacen los demás.
Qué se trabaja
Seguridad3
El carril de 1,5 m por corredor y el sentido único de carrera son la separación mínima de trabajo: con doce alumnos arrancando a máxima velocidad en momentos distintos, el peligro no es la salida sino la trayectoria de después.
Detrás de la línea de llegada quedan 5 m libres sin pared, valla, banco ni material. Nadie recoge nada ni se sienta dentro de esa franja mientras hay tandas en curso.
El que da la señal está siempre fuera del carril, a un metro del borde y a la altura de la salida, nunca en la llegada ni dentro de la trayectoria del corredor.