Salvado por el pase
Descripción
Todo el grupo se desplaza por el espacio delimitado. Dos jugadores se la quedan y persiguen a los demás tocándolos con la mano. En juego hay dos balones que circulan entre los perseguidos: quien sostiene un balón no puede ser tocado, pero tampoco puede desplazarse más de tres pasos con él. Por tanto el balón solo salva de verdad si alguien lo pasa a tiempo al compañero que está siendo perseguido. Quien es tocado sin balón se queda quieto con los brazos en alto y vuelve al juego cuando un compañero le entrega el balón en las manos. Los perseguidores no pueden tocar el balón ni interceptar los pases: su trabajo es elegir a quién perseguir. Cada dos minutos se cambia a los dos que se la quedan y se añade o se quita un balón según lo fácil que resulte librarse.
Objetivo
Leer dónde está el compañero en apuros y ajustar el pase a un receptor en movimiento.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pase va a las manos, nunca a la cabeza ni a la cara: los pases altos se anulan y el balón vuelve al que lo lanzó.
Los perseguidores tocan con la mano abierta; empujar o agarrar por la camiseta detiene el juego.
El espacio se delimita a más de dos metros de paredes, gradas y porterías para que nadie termine la carrera contra un obstáculo.