Tarjeta de control del patio
Descripción
El maestro coloca diez conos numerados del uno al diez por el patio, cada uno con una letra pegada, los dibuja en un plano hecho a mano y fotocopia el plano cinco veces. Sobre cada copia traza un recorrido distinto que pasa por las diez balizas en un orden propio: el grupo A hace 1-4-7-2-9-5-10-3-8-6, el B arranca en la tres y sigue otra secuencia, y así los cinco. La clase se divide en cinco grupos de cinco y cada grupo recibe su plano, una tarjeta de control con diez casillas y un lápiz. Como las letras se anotan en el orden en que se pasa, cada grupo compone una palabra distinta, y esa palabra solo sale bien si se ha seguido el recorrido propio: engancharse a otro grupo a mitad de vuelta deja de servir, porque desde ese momento las letras entran en el orden equivocado. Las salidas se escalonan además treinta segundos y los cinco recorridos empiezan en balizas distintas, con lo que los cruces se reparten por todo el patio en vez de concentrarse en una línea. El grupo se mueve junto, al trote entre balizas y parado al escribir. Cuando un grupo cierra su recorrido vuelve al punto de control central, donde está el maestro, enseña la tarjeta y sale otra vez con el plano de otro grupo para hacer una segunda vuelta con un orden distinto del suyo.
Objetivo
Recorrer una línea de balizas siguiendo un plano y anotando el paso por cada control en una tarjeta, que es el gesto básico de cualquier carrera de orientación.
Qué se trabaja
Seguridad3
Antes de repartir nada se recorre con toda la clase el límite del terreno de juego y se dice en voz alta qué queda fuera: la puerta de la calle, el aparcamiento y la zona de infantil. Nadie sale del recinto aunque crea que una baliza está fuera.
Se trota con el plano doblado y se lee parado. Un grupo de cinco corriendo con la cabeza en un papel se lleva por delante al grupo que viene de frente, y con diez balizas los cruces son constantes.
El punto de control central está siempre atendido por un adulto y es el sitio al que se vuelve si alguien se pierde, si se hace daño o si el grupo no encuentra una baliza en tres minutos; se fija la hora de regreso antes de salir y un grupo que llegue tarde se cuenta como incidencia, no como retraso deportivo.