Testigo en órbita
Descripción
Cada equipo ocupa un anillo rectangular de 12 m por 4 m marcado con conos, cuyo perímetro mide 32 m. Los cinco alumnos se reparten por el anillo a unos seis metros unos de otros y trotan todos en el mismo sentido a ritmo de conversación. Uno de ellos lleva el testigo. El portador acelera por el carril exterior hasta alcanzar al compañero que tiene delante, le entrega el testigo en mano y, en ese mismo instante, vuelve a bajar al ritmo de trote y se queda donde está. El nuevo portador repite la operación. El testigo, por tanto, no se queda quieto en ningún momento y va dando vueltas completas al anillo. El equipo cuenta cuántas vueltas completas ha dado el testigo en seis minutos y anota también cuántas veces el grupo se ha descompuesto, es decir, cuántas veces han quedado dos corredores a menos de dos metros sin que hubiera entrega. Se leen los dos datos, y un equipo con muchas vueltas y el anillo descompuesto no gana a otro con menos vueltas y el anillo mantenido. Así el más rápido no puede escaparse: si adelanta a dos compañeros de golpe, rompe la separación y penaliza a su equipo.
Objetivo
Sostener un trabajo aeróbico continuo de seis minutos con cambios de ritmo cortos, dentro de una estructura de relevo en la que los cinco miembros del equipo corren durante todo el juego.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los adelantamientos se hacen siempre por el exterior del anillo y con metro y medio de carril libre; adelantar por dentro cierra el paso al compañero y provoca el enganche de pies.
La separación mínima entre dos corredores del mismo anillo es de dos metros salvo en el instante de la entrega, y es una norma de seguridad, no un detalle de organización: cinco personas corriendo pegadas en un anillo de 32 m se derriban en cadena.
Los anillos se separan 3 m entre sí y sus lados largos no coinciden con las líneas de la pista donde haya bancos, canastas o material, para que un corredor que se abre no salga contra un obstáculo.