Traslado lento del balón
Descripción
Cada alumno recorre un carril de nueve metros llevando el balón en equilibrio sobre el dorso de las manos, los antebrazos o la palma abierta, sin agarrarlo con los dedos. Se camina muy despacio, porque cualquier acelerón lo tira, y el compañero avisa en voz baja si se inclina. En la segunda vuelta se mira al frente y no al balón.
Objetivo
Recuperar el control fino del movimiento tras el esfuerzo, atendiendo a las sensaciones de las manos en lugar de a la vista.
Cómo se juega5
El balón se apoya sobre el dorso de las manos, los antebrazos o la palma con los dedos estirados. En ningún momento se sujeta con los dedos doblados.
Se camina, nunca se corre ni se trota. Si hay que acelerar para recuperar el balón, es que se iba demasiado deprisa.
El compañero camina al lado sin tocar el balón ni al que lo lleva; sólo avisa en voz baja si empieza a inclinarse.
Si el balón cae, se recoge sin prisa y se sigue desde ese punto. No se vuelve al principio ni se pierde nada.
En la segunda vuelta se camina mirando al frente y no al balón.
Variantes3
A mitad del recorrido el maestro dice un apoyo nuevo, por ejemplo antebrazos, y hay que pasar el balón de un apoyo a otro sin agarrarlo y sin detenerse del todo.
El carril de nueve metros se traza en curva suave con cuatro conos laterales, fuera de la línea de pisada. Mantener el equilibrio en el giro exige inclinar el tronco y no la mano.
Los dos miembros de la pareja llevan un balón cada uno y caminan a la par, ajustando el paso al del otro. La atención se reparte entre el propio balón y el ritmo del compañero.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se camina mirando al frente, así que en los carriles no hay ningún objeto: ni conos tumbados, ni balones sueltos, ni mochilas. Los extremos se marcan con conos altos colocados fuera de la línea de pisada.
Ningún alumno camina de espaldas ni hacia atrás en este ejercicio: la vuelta se hace girando al llegar al cono y avanzando de frente.
Los carriles se separan dos metros y todos van en el mismo sentido en cada tramo. Un balón que se cae se recoge dentro del propio carril; nadie cruza el carril de otro persiguiendo un balón que rueda.
Consejos para el profesor2
Camina tú a la velocidad que quieres ver y ponte en cabeza de una fila de carriles: el ritmo del maestro lo copian antes que cualquier instrucción sobre ir despacio.
No conviertas esto en una competición de quién llega sin que se le caiga. En cuanto hay ganador, todos aceleran y la vuelta a la calma deja de serlo.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con visión reducida recorre el carril pegado a la banda, con la línea pintada como referencia continua bajo el pie, y sus dos extremos se marcan con cinta rugosa ancha pegada al suelo, que se nota bajo la zapatilla al llegar. Su compañero camina por el lado abierto y le avisa a tres pasos del final. Empieza con el apoyo de antebrazos, que es el más estable.
Auditiva
El maestro muestra cada apoyo levantando el balón y enseñando la posición desde el centro de la banda, y el cambio de apoyo se indica con un peto de color, uno distinto para cada apoyo. El compañero avisa de la inclinación con un gesto de la mano en lugar de con la voz.
Movilidad reducida
El alumno en silla recorre un tramo liso de diez metros con el balón apoyado sobre las dos palmas abiertas sobre el regazo, empujando la silla su compañero a velocidad muy lenta y acordada, o avanzando él mismo por tramos cortos entre empujes. El balón nunca se ata ni se sujeta con ninguna cinta a la silla, y si cae lo recoge el compañero.
Cognitiva o de atención
El recorrido se acorta a cinco metros y se usa un solo apoyo durante toda la actividad, el de las dos palmas. El maestro camina junto al alumno las dos primeras veces marcando el ritmo del paso con la voz, muy espaciado.
Errores frecuentes
- Doblar los dedos para asegurar el balón en cuanto se inclina. Deja de haber equilibrio y el ejercicio se vacía; se detecta mirando las manos, no el balón.
- Caminar deprisa para acabar antes. La tarea se convierte en una carrera y el objetivo de bajar pulsaciones desaparece.
- Mirar el balón todo el recorrido con la cabeza baja, que además carga el cuello justo cuando toca descargarlo.