Tres apoyos y fuera
Descripción
El ciclo de tres pasos es la primera regla propia del balonmano que un niño encuentra, y casi siempre se aprende como una prohibición («no puedes andar con el balón») en vez de como un ritmo. Aquí se aprende como ritmo. Los alumnos trotan repartidos por la pista con la pelota sujeta con las dos manos y la mirada al frente. Cuando suena la pandereta, dan tres apoyos —ni más ni menos— contándolos en voz alta, y en el tercero o antes el balón ya ha salido hacia el compañero de su grupo. Después siguen trotando hasta la señal siguiente, que llega cada ocho o diez segundos. La cuenta hablada es lo que hace visible el error: un alumno que dice «uno, dos, tres» y sigue corriendo se oye a sí mismo, y el maestro no tiene que corregir a veinticinco personas. En la segunda mitad se acorta el intervalo entre señales a cinco segundos y se recibe ya en movimiento, de modo que el ciclo empieza con el balón llegando en vez de con el balón sujeto.
Objetivo
Interiorizar el ciclo de tres apoyos como un ritmo de carrera propio, soltando el balón dentro del ciclo y sin frenar en seco para contarlo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con 25 alumnos moviéndose a la vez por la pista, la separación mínima entre dos que trotan es de dos metros: se avisa en voz alta y se corrige parando el juego, no dejando que se resuelva solo.
Los tres apoyos se dan frenando de forma progresiva, nunca clavando el pie en el primero: la regla se cumple con el ritmo, no con un frenazo.
El pase va a la altura del pecho o por debajo. Un pase a la cara con pelota de espuma sigue siendo un golpe en la cara, y a esta edad la mano no llega a tiempo.