Tres caminos hasta el mismo músculo
Descripción
Cada equipo recibe una tarjeta con una zona: cara posterior del muslo, pectoral, glúteo, gemelo y sóleo, o cara anterior de la cadera. Nadie sabe la de los demás. Se juegan tres rondas de cuatro minutos y en cada una el equipo tiene que producir una posición nueva que estire esa zona cumpliendo la restricción de la ronda. Primera ronda: la posición se hace tumbado o sentado en el suelo. Segunda ronda: sin apoyar las manos en el suelo ni en las piernas. Tercera ronda: de pie, con un punto de apoyo fijo a la altura de la cadera, que es la pared o la espaldera y ninguna otra cosa. Dentro del equipo, dos hacen de probadores, dos observan y uno anota; los papeles rotan en cada ronda. Al final de cada ronda el equipo tiene que ponerse de acuerdo en cuál de las posiciones probadas se queda, y solo se queda una. Terminadas las tres rondas, los equipos se emparejan: el equipo A ejecuta sus tres posiciones delante del equipo B sin decir nada, y B tiene que nombrar la zona y señalar en cuál de las tres cree que se nota más. El punto se anota solo si B acierta la zona y además los dos equipos coinciden en cuál se nota más, lo que obliga al equipo autor a que sus tres caminos sean reconocibles y desiguales, no tres versiones de lo mismo.
Objetivo
Descubrir que una misma zona muscular admite varias posiciones de estiramiento y que la restricción de partida cambia el camino, distinguiendo por sensación cuál de ellas alcanza más la zona.
Qué se trabaja
Seguridad3
La tarea va después del calentamiento y de al menos ocho minutos de actividad. Se prueban posiciones mantenidas, y ninguna se sostiene con el cuerpo frío.
Quedan prohibidas en las tres rondas la flexión forzada de la columna hacia delante, el arqueo lumbar y cualquier posición que mantenga el cuello en tensión o lo lleve hacia atrás. Cuando un equipo proponga una así, se le pide que llegue a la misma zona desde otra articulación: casi siempre existe el camino.
Nadie empuja ni carga sobre un compañero para aumentarle el recorrido, en ninguna ronda y en ninguna variante, y no se puntúa la amplitud: el punto se gana porque la zona se reconoce, no porque alguien baje más. Cada uno para donde nota tensión. Una posición inventada que produzca dolor no vale como camino: se descarta y se busca otra que llegue a la misma zona solo con tensión.