Tres móviles y una pala
Descripción
La pista se divide en tres franjas transversales que ocupan todo el ancho: 13 × 20 = 260 m² cada una, y 3 × 260 = 780 m² de los 800 disponibles. En la primera franja hay discos de fieltro, en la segunda bolas blandas de espuma y en la tercera pelotas de gomaespuma del tamaño de un puño, cada lote dentro de una caja apoyada en el borde de su franja. Los veinticinco alumnos se reparten 8 + 8 + 9 = 25, uno por móvil, y conducen libremente dentro de su franja sin salir de ella: primero en línea recta, después buscando huecos y por último rodeando a los compañeros sin acercarse. Aquí no se rota de sitio: cada alumno se queda en su franja toda la sesión y lo que rota son los móviles. Cada dos minutos el maestro pide parada, todos dejan el móvil en la caja de su franja y esperan quietos con la pala apoyada en el suelo mientras dos responsables con peto llevan las tres cajas una franja más allá. En tres rondas todos han conducido los tres móviles y nadie ha tenido que cruzar la pista. La comparación es el contenido de la sesión y se pregunta en voz alta con el grupo parado, antes de cada cambio de caja: el disco de fieltro apenas rebota y se queda donde lo dejas, la bola de espuma bota y se escapa hacia delante, la pelota de gomaespuma pesa tan poco que se va con el primer empujón fuerte. Con veinticinco en 780 m² cada alumno tiene más de treinta metros cuadrados, de modo que nadie necesita acercarse a nadie; la consigna es conducir mirando hacia delante, no a la pala, y esa es la razón por la que la separación se convierte aquí en una regla y no en un consejo.
Objetivo
Conducir con stick tres móviles de comportamiento distinto y reconocer, sin que nadie lo explique, que la fuerza del empuje depende del móvil.
Qué se trabaja
Seguridad3
El gesto que sube la pala en este juego es la parada en seco: al frenar el móvil, la muñeca tiende a levantar la cabeza del stick. Por eso la parada se enseña apoyando la pala en el suelo delante del móvil, y no bajándola desde arriba. La pala nunca pasa de la rodilla en la conducción ni en la parada.
Veinticinco alumnos conduciendo a la vez en 780 m² dan más de treinta metros cuadrados por cabeza, pero solo si nadie se agrupa. La separación mínima de tres pasos largos entre dos alumnos es una regla de seguridad, no una indicación de orden: con la mirada al frente, un stick de noventa centímetros barre un espacio que su dueño no está mirando.
Cuando dos alumnos llegan a la vez al mismo móvil, nadie lo disputa: los dos retiran la pala, se para el juego en ese punto y el móvil es del que estaba en esa franja. Aquí no hay nada que ganar y la disputa de un móvil suelto es el momento en el que se cruzan dos palas a la altura de los tobillos.