Tres pasos entre obstáculos bajos
Descripción
Se montan cinco pasillos con cinco obstáculos bajos cada uno. Los obstáculos no son vallas de atletismo: son tiras de gomaespuma o listones ligeros apoyados sobre dos conos a 25 cm, que caen sin resistencia si se tocan. Cada alumno hace una primera pasada con la separación estándar y cuenta cuántos pasos le salen entre obstáculo y obstáculo; si le salen dos y medio o cuatro, mueve sus propios obstáculos hasta encontrar la distancia en la que le salen tres limpios y siempre con la misma pierna de ataque. A partir de ahí trabaja la regularidad: el compañero de detrás cuenta en voz alta sus apoyos y le dice si el ritmo se ha mantenido en los cuatro tramos o se ha roto en el tercero. Como cada uno tiene su distancia, dos alumnos de altura muy distinta hacen exactamente el mismo ejercicio con la misma exigencia y ninguno de los dos hace el ridículo con la separación del otro.
Objetivo
Construir el ritmo de tres pasos entre obstáculos, que es la base de la carrera de vallas escolar, con una separación individualizada que hace comparable el trabajo de todo el grupo sin comparar sus resultados.
Qué se trabaja
Seguridad3
El obstáculo tiene que caer sin oponer resistencia cuando se toca. Se comprueba con la mano antes de cada tanda: un listón que aguanta el golpe es lo que convierte un roce en una caída de cara. Ninguna alternativa de material puede ser más rígida que la original.
Un solo alumno en la zona de obstáculos y salidas cada seis segundos: la separación temporal es aquí la regla de seguridad, porque el que derriba un obstáculo pierde el ritmo y frena de golpe en medio del pasillo. Un segundo alumno puede estar por delante en la zona de frenado, nunca dentro de la de obstáculos.
Detrás del último obstáculo quedan 10 m libres de frenado sin pared, valla ni material, y el retorno se hace siempre por fuera del pasillo. En ningún caso hay alumnos trotando de vuelta entre los obstáculos.