Cinta que cambia de dueño
Descripción
Los veinticinco alumnos trotan a ritmo suave y mezclados dentro de un cuadrado de 20 m de lado. Cada uno de los cinco equipos lleva un peto de su color y tiene un único objeto en juego: una cinta de tela del mismo color. En las cuatro esquinas y en el centro del cuadrado hay cinco conos, uno por color. Quien lleva la cinta de su equipo debe llevarla hasta el cono de su color, tocarlo con la cinta y entregarla en mano al primer compañero de su equipo con el que se cruce; ese compañero repite la operación. La cinta no puede lanzarse ni dejarse en el suelo, y no vale entregársela a alguien que esté parado esperándola: el que recibe tiene que estar en movimiento. Durante dos minutos el equipo cuenta cuántas veces ha tocado su cono. Como los veinticinco están trotando todo el rato y el portador cambia cada pocos segundos, no hay ningún momento en que alguien mire desde una fila. Se juegan tres rondas de dos minutos y entre ellas se cambia la posición de los conos, para que el equipo que tenía el cono central no salga siempre beneficiado.
Objetivo
Activar de forma progresiva con carrera suave en todas las direcciones y entrenar la búsqueda visual del compañero en movimiento, manteniendo a la clase entera en desplazamiento durante todo el juego.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se trota; la carrera a máxima velocidad está prohibida dentro de la zona porque los veinticinco se mueven en todas las direcciones y no hay carriles.
Se juega con las manos libres: nada de cintas atadas a la muñeca, al cuello ni a la cintura, ni siquiera para no perderlas.
Los cuatro conos que delimitan el cuadrado se colocan a 2 m como mínimo de las paredes y de las canastas, para que nadie termine su carrera contra un poste.