Descripción
Es como «Simón dice», pero sin hablar: solo con gestos. Antes de empezar, el profesor pacta con el grupo unas pocas claves y las repasan juntos: mano en la cabeza es sentarse, brazos cruzados es venir, puño arriba es quedarse quieto. Los alumnos caminan repartidos por el espacio y el profesor, desde un lado, hace las señas en silencio. Cada uno responde a lo que ve.
Objetivo
Sostener la atención visual mientras se camina entre compañeros, traduciendo un gesto acordado en una acción inmediata.
Cómo se juega6
Antes de empezar, el profesor pacta con el grupo hasta cinco claves y las repasan juntos haciendo los gestos. Por ejemplo: mano en la cabeza, sentarse; brazos cruzados, ir hacia el profesor; puño arriba, quedarse quieto; mano abierta que baja, agacharse; dos dedos, juntarse por parejas. Ninguna clave manda correr, ir hacia atrás ni cerrar los ojos.
Los alumnos caminan repartidos por el espacio, sin seguir a nadie, y miran al profesor a menudo. Se anda o se trota suave, nunca a toda velocidad.
El profesor, sin hablar, hace una seña y los alumnos hacen lo que significa. Nadie habla ni avisa al de al lado: cada uno responde a lo que ve.
Quien no ha visto la seña no queda eliminado
Copia a los demás. El profesor mantiene la seña hasta que responde el último y entonces la quita.
Si el grupo deja de mirar o se pone a correr, todos se sientan donde están, repasan las claves con el profesor y se vuelve a empezar con tres claves y andando.
Cuando ya lo dominan, un alumno pasa a hacer las señas desde el sitio del profesor y el profesor entra a jugar.
Variantes2
Solo tres claves muy distintas entre sí, y en las primeras rondas el profesor dice la palabra a la vez que hace el gesto. Después se calla y deja solo el gesto.
El profesor enseña la seña un segundo y la quita, así que hay que estar mirando en el momento justo. Se sigue andando y con las mismas claves.
Qué se trabaja
Seguridad3
Pide que caminen mirando por dónde van y que levanten la vista a ratos: los choques llegan cuando todos miran al profesor a la vez.
Deja el espacio vacío por dentro: sin bancos, aros ni mochilas en el suelo.
Si se aceleran, para y vuelve a empezar andando; no estreches el espacio para juntarlos, porque tendrán menos sitio para esquivarse mientras miran a otro lado.
Consejos para el profesor2
Mantén cada seña levantada hasta que responda el último; bajarla pronto solo premia al que ya te miraba.
Añade una clave nueva por sesión y retira otra: así el código obliga a mirarte y no a recordar de memoria.
Adaptaciones NEE3
Visual
El borde del rectángulo se marca con conos altos que se localizan al tacto y con cinta de carrocero rugosa pegada al suelo, nunca con una cuerda.
Movilidad reducida
Las claves se eligen de modo que todas puedan hacerse sentado o desde la silla —levantar los brazos, taparse la cara, girar sobre el sitio—, y la de agacharse se convierte en bajar la cabeza; El desplazamiento es libre y sin distancia mínima, y no se ata ni se engancha nada a la silla de ruedas.
Cognitiva o de atención
Se empieza con dos claves y su dibujo, se ensayan paradas antes de moverse, y se le da pronto el papel de hacer las señas, que es el que fija el código.
Errores frecuentes
- Pactar diez claves el primer día: se olvidan la mitad y el grupo se para a preguntar en vez de moverse.
- Dar las señas desde dentro del rectángulo: los que van de espaldas no te ven y el grupo responde a medias.
- Dejar el cartel donde no se lee desde el fondo: consultan al de al lado y se copia el gesto equivocado.