Corona de arena
Descripción
Los 25 alumnos se distribuyen dentro de un cuadrado de 15x15 m marcado con conos (225 m2, es decir 9 m2 por alumno) y cada uno se coloca un saquito de arena sobre la cabeza: es su corona. Caminan por el interior del cuadrado sin chocar mientras el profesor va dando consignas: cambiar de dirección, caminar de espaldas, rodear un cono, caminar de puntillas, parar y arrancar. La corona se cae en cuanto el alumno adelanta la barbilla, mira al suelo o encoge un hombro. Quien pierde la corona no se elimina: sale al pasillo exterior de 1 m que rodea el cuadrado, la recoge, se la vuelve a poner y da diez pasos de recolocación por ese pasillo (mirada al frente, barbilla recogida, hombros abiertos) antes de volver a entrar. Cada 90 segundos el profesor da un silbato largo, todos se paran y se cuentan en voz alta las coronas que siguen puestas dentro del cuadrado. Ese número es la marca del grupo y el objetivo es superarla en el siguiente recuento. Se juegan cuatro recuentos.
Objetivo
Mantener la alineación de cabeza y tronco durante la marcha en distintas direcciones, usando la caída del saquito como aviso inmediato del adelantamiento de la cabeza.
Qué se trabaja
Seguridad3
No se corre dentro del cuadrado: con 25 alumnos mirando al frente y no al suelo, la marcha es la única velocidad segura. La regla de no correr es tan de seguridad como de contenido.
El pasillo exterior de 1 m se mantiene libre de material: es por donde circula quien recoge la corona, y es el sitio donde se producirían los tropiezos si hubiera conos o mochilas.
Los saquitos pesan como máximo 300 g. Nada de balones medicinales ni de objetos rígidos sobre la cabeza: un peso mayor obliga a compensar con el cuello, que es exactamente lo contrario de lo que se busca.