Corro en marcha
Descripción
Cada corro de cinco tiene un círculo de conos con un pasillo exterior. Cuatro caminan dentro cogidos por los hombros y el quinto corre por fuera en sentido contrario; al volver al punto de partida entrega el testigo a quien lo ocupe en ese instante y entra por su hueco. El acierto no es volver pronto: es que el corro haya dado justo una vuelta.
Objetivo
Poner en marcha el aparato locomotor con carrera suave y marcha continua sin que nadie permanezca quieto, y trabajar el ajuste del propio ritmo al de los demás mediante un marcador que premia la precisión temporal y no la velocidad.
Cómo se juega5
El corro nunca se para
Los cuatro alumnos de dentro caminan sin soltarse de los hombros mientras el quinto está corriendo por fuera.
El corredor va por el pasillo exterior y en sentido contrario al corro, para que en cada media vuelta se vean las caras y sepan cuánto les queda.
El relevo se entrega al compañero que en ese momento pasa por el cono de salida, no al que era el siguiente en el orden inicial.
Un relevo se anota como acertado si, en el instante de la entrega, el corro ha completado una vuelta entera y está a menos de un paso del punto de partida.
Nadie puede correr dentro del círculo ni cortar por el centro: el pasillo exterior es el único camino del corredor.
Variantes3
El corro debe dar dos vueltas exactas mientras el corredor da una. Obliga a los de dentro a pasar de la marcha al trote sin soltarse y es notablemente más difícil de ajustar.
Se prohíbe dar instrucciones en voz alta. El ajuste tiene que salir de mirar al corredor y de sentir el tirón del compañero, lo que obliga a mirar afuera del corro.
El corredor recorre el pasillo alternando ocho zancadas amplias y ocho pasos de talones. Su vuelta se alarga y el corro debe recalcular su propio ritmo antes de arrancar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los corros se separan como mínimo 3 m entre sus pasillos exteriores para que dos corredores de corros vecinos no se crucen hombro con hombro.
Dentro del corro se camina, nunca se corre agarrado por los hombros: un tirón a cuatro personas enganchadas derriba a las cuatro a la vez.
Los conos que marcan el círculo interior se colocan justo en el borde del círculo y no dentro del pasillo de carrera, que debe quedar completamente libre de material.
Consejos para el profesor2
Haz el primer relevo tú mismo como corredor y camina deliberadamente despacio: el grupo entiende en diez segundos que el reto es acertar y no correr.
Cuenta en voz alta los aciertos de cada corro al terminar la ronda, no los tiempos. Lo que nombras es lo que el grupo va a intentar mejorar en la ronda siguiente.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con resto visual corre por el pasillo del corro situado en el extremo, con los dos bordes del pasillo marcados con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo; sus compañeros del corro cantan un pitido corto cada vez que pasan por el cono de salida, de modo que oye donde está el punto de entrega.
Auditiva
El inicio de cada relevo se marca con un brazo levantado y no con la voz, y el corro acuerda una señal táctil: el compañero de la derecha aprieta el hombro dos veces cuando queda media vuelta. El maestro se coloca siempre dentro de su campo visual.
Movilidad reducida
El alumno en silla o con marcha limitada hace el papel de corredor sobre un pasillo más corto marcado con dos conos propios a un tercio del recorrido, y en su turno el corro solo tiene que completar media vuelta. Cuando está dentro del corro se coloca al final de la cadena y sujeta la camiseta del compañero con la mano, sin que nada le quede atado.
Cognitiva o de atención
Se pinta con tiza una huella grande en el punto de partida del corro para que sepa a simple vista dónde es la entrega, y el maestro le indica su relevo mostrándole el pañuelo antes de que le toque, en lugar de nombrarle desde lejos.
Errores frecuentes
- El corro acelera en cuanto ve venir al corredor: se adelanta al punto de partida y falla el ajuste justo cuando lo tenía bien.
- El corredor sale disparado en su primera vuelta porque cree que se puntúa la velocidad; conviene desmontarlo en el primer relevo de ejemplo.
- Los cuatro del corro se sueltan de los hombros para caminar más cómodos y el círculo se deforma, con lo que la vuelta deja de medir lo mismo cada vez.