Corro en marcha
Descripción
La clase se reparte en cinco corros de cinco alumnos. Cada corro dibuja un círculo de 4 m de diámetro marcado con cuatro conos y, alrededor, un pasillo exterior de metro y medio por el que se corre. El corro no se detiene en ningún momento: los cuatro alumnos que están dentro caminan cogidos por los hombros en el sentido de las agujas del reloj, mientras el quinto corre por el pasillo exterior en sentido contrario. Cuando el corredor llega de nuevo al punto de partida entrega el testigo al compañero que en ese instante ocupa ese punto y se incorpora al corro por su hueco. El objetivo del grupo no es que el corredor vuelva pronto, sino que el corro haya dado en ese tiempo una vuelta completa y ni un paso más: si el corro va sobrado, tiene que alargar la zancada; si va corto, acortarla. Se hacen cinco relevos seguidos, uno por alumno, y el corro anota cuántos de los cinco han terminado con el punto de partida bien alineado. Un corro que acierta cinco de cinco caminando despacio vale más que otro que corre muchísimo y falla; así el corredor rápido descubre que correr más no mejora el resultado de su grupo, y el lento deja de ser un problema.
Objetivo
Poner en marcha el aparato locomotor con carrera suave y marcha continua sin que nadie permanezca quieto, y trabajar el ajuste del propio ritmo al de los demás mediante un marcador que premia la precisión temporal y no la velocidad.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los corros se separan como mínimo 3 m entre sus pasillos exteriores para que dos corredores de corros vecinos no se crucen hombro con hombro.
Dentro del corro se camina, nunca se corre agarrado por los hombros: un tirón a cuatro personas enganchadas derriba a las cuatro a la vez.
Los conos que marcan el círculo interior se colocan justo en el borde del círculo y no dentro del pasillo de carrera, que debe quedar completamente libre de material.