Croquis en marcha
Descripción
Cada pareja recibe una copia de un croquis del patio con las mismas cinco zonas numeradas en otro orden, de modo que no coincidan. Enlazan las cinco al trote, dos vueltas, y el croquis solo se mira parado dentro de la zona: se lee cuál toca, se dobla y se sale. Al llegar a cada zona se marca una raya con tiza.
Objetivo
Entrar en calor enlazando cinco puntos del patio a trote suave y empezar a leer un croquis dibujado a mano, orientándolo respecto al terreno antes de salir.
Cómo se juega5
El croquis solo se mira estando parado dentro de una zona; entre zona y zona va doblado en la mano.
La pareja se desplaza junta
No vale que uno vaya delante a comprobar y el otro espere.
Cada grupo sigue el orden de su propio croquis aunque vea a otro grupo ir hacia otro lado.
Se trota, no se esprinta
Es un calentamiento y quedan dos vueltas completas.
Al llegar a una zona se marca la raya con la tiza antes de leer cuál toca después.
Variantes3
El croquis se entrega boca abajo respecto al terreno y hay que girarlo antes de salir para que coincida con lo que se ve.
Se añade una sexta zona que no está dibujada en el croquis y hay que situarla a lápiz en el papel al pasar por ella.
En cada zona lee el croquis un miembro distinto de la pareja y le dice al otro adónde van, sin enseñárselo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Correr mirando un papel es la vía rápida al choque: la regla de leer solo parado es de seguridad, y el maestro la corrige la primera vez que la vea rota, no la tercera.
Las cinco zonas se marcan con conos altos y se recorren antes de empezar enseñando dónde está el límite del patio; nadie cruza la línea del recinto ni sale a la acera, aunque su croquis parezca llevar allí.
Las zonas se separan al menos quince metros y ninguna se coloca pegada a una esquina ciega, a una puerta que se abra hacia fuera ni junto a la boca de una escalera.
Consejos para el profesor2
Dibuja el croquis tú a mano y con las imperfecciones incluidas: cuando el papel no es perfecto los alumnos dejan de buscar la respuesta en el dibujo y empiezan a mirar el patio.
Colócate en la zona más alejada, no en el centro: desde allí ves quién trota leyendo y quién llega con el papel doblado, que es exactamente lo que quieres saber.
Adaptaciones NEE4
Visual
Croquis ampliado a A3 con el contorno y las cinco zonas repasados en relieve con cola blanca seca y cada zona identificada con una textura distinta (lija, fieltro, cartón corrugado); en el terreno, cada cono lleva una campanilla que la pareja hace sonar al llegar, y el compañero vidente anuncia la superficie que van a pisar antes de arrancar.
Auditiva
El arranque y el final se marcan con un brazo en alto y una bandera amarilla desde el centro del patio; las instrucciones iniciales se dan además escritas en el reverso del croquis.
Movilidad reducida
Se prepara un croquis corto de tres zonas unidas por el pavimento liso del porche, sin bordillos ni arena, para quien se desplaza en silla o con muletas, con el mismo formato de tarjeta y el mismo número de vueltas; su pareja hace el mismo recorrido a su ritmo. El croquis no se sujeta a la silla: va en una carpeta rígida sobre las piernas o en una riñonera.
Cognitiva o de atención
Croquis de tres zonas en vez de cinco, con la zona siguiente marcada con un pictograma de color en lugar de un número, y una flecha impresa que va del punto donde está a la zona que toca; el maestro le confirma el destino con un gesto al verle salir.
Errores frecuentes
- Repartir el mismo orden a varios grupos «para simplificar»: en dos minutos hay una fila de doce personas detrás del primero y nadie está leyendo nada.
- Dibujar el croquis a escala y con medidas: el juego busca que reconozcan formas y posiciones relativas, y un plano preciso los frena y los desanima.
- Colocar las cinco zonas demasiado cerca unas de otras: el trote se convierte en cuatro pasos y el calentamiento deja de calentar.