Croquis en marcha
Descripción
El maestro dibuja a mano un croquis sencillo del patio (el contorno, la portería, la fuente, el porche, la valla y el árbol) y lo fotocopia doce veces. Sobre cada copia numera del uno al cinco las mismas cinco zonas, pero en un orden distinto en cada copia. La clase se reparte en once parejas y un trío, que son doce grupos, y cada grupo recibe una copia distinta: como los órdenes no coinciden, en ningún momento hay dos grupos yendo a la misma zona detrás uno del otro. Cada grupo empieza en su zona número uno, y desde ahí enlaza las cinco al trote suave, dos vueltas seguidas. La regla que sostiene el juego es que el croquis solo se mira parado: se entra en la zona, se apoya el papel en la rodilla o en la pared, se lee cuál toca ahora, se dobla y se sale trotando. Al llegar a cada zona hay una tiza y la pareja escribe una raya en la baldosa, de modo que al final se ve cuántas veces ha pasado cada grupo por cada sitio.
Objetivo
Entrar en calor enlazando cinco puntos del patio a trote suave y empezar a leer un croquis dibujado a mano, orientándolo respecto al terreno antes de salir.
Qué se trabaja
Seguridad3
Correr mirando un papel es la vía rápida al choque: la regla de leer solo parado es de seguridad, y el maestro la corrige la primera vez que la vea rota, no la tercera.
Las cinco zonas se marcan con conos altos y se recorren antes de empezar enseñando dónde está el límite del patio; nadie cruza la línea del recinto ni sale a la acera, aunque su croquis parezca llevar allí.
Las zonas se separan al menos quince metros y ninguna se coloca pegada a una esquina ciega, a una puerta que se abra hacia fuera ni junto a la boca de una escalera.