Dónde estaba el cono azul
Descripción
Se colocan cinco corros de cinco alumnos sentados, separados unos de otros, y alrededor de cada corro se reparten diez objetos del material que se ha usado en la sesión: dos conos de colores distintos, un aro, una pica, una cuerda enrollada, un peto doblado, una pelota y tres tarjetas de símbolo. Están unos sobre otros, unos detrás de otros, unos a la izquierda de otros. El corro dispone de treinta segundos de observación en silencio y con la respiración lenta. Después todos cierran los ojos y el alumno que hace de juez, en pie, cambia un objeto de sitio. Al abrir, el corro tiene que decir qué objeto se ha movido y describir dónde estaba antes y dónde está ahora usando referencias completas: «el cono azul estaba a la izquierda del banco y detrás del aro, y ahora está entre la pica y la pared». No vale señalar con el dedo ni decir «ahí». El papel de juez rota cada ronda, así que en cinco rondas los cinco han sido juez. La actividad se cierra recogiendo: cada uno se lleva un objeto al carro diciendo en voz baja de dónde lo ha cogido. El pulso baja porque se está sentado y en silencio, pero lo que se trabaja es la memoria del espacio y el vocabulario con el que después se lee un plano.
Objetivo
Retener la posición relativa de varios objetos y describirla con referencias precisas, que es la base del vocabulario con el que se lee y se dibuja un plano.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los cinco corros se separan al menos cinco metros y se sitúan lejos de la zona por la que se recoge material o pasa otro grupo; el espacio de cada corro se acota con conos antes de sentarse, y nadie sale de él durante la actividad.
Solo el juez se levanta, y lo hace por fuera del corro, nunca pasando entre los compañeros sentados: en un grupo sentado con los ojos cerrados un pie en movimiento por el medio es un pisotón seguro.
Ningún objeto se coloca de canto, apilado ni apoyado en equilibrio contra una pared por encima de la cabeza de alguien sentado: todo va apoyado en el suelo y estable.