El gesto que no se dice
Descripción
Es la vuelta a la calma de esta categoría que mide velocidad de reacción colectiva sin un solo desplazamiento. Los 25 alumnos se reparten en cinco corros de cinco (5 x 5 = 25), colocados en dos filas dentro de un rectángulo de 21 x 12 m: una fila de tres corros y otra de dos, con 6 m libres entre los bordes de un corro y los del siguiente para que no se oigan ni se vean las decisiones. Cada corro se sienta en círculo de unos 3 m de diámetro, unos 7 m2, así que las cinco circunferencias suman unos 35 m2 dentro de una huella total de 252 m2 (21 x 12 = 252). En cada corro, uno se aparta cinco metros y se da la vuelta: es el buscador. Los cuatro que quedan eligen en silencio a un motor, señalándolo con la mano. El motor inicia gestos lentos y de poco recorrido, sentado: girar una muñeca, subir un hombro, mover la cabeza despacio, abrir y cerrar una mano. Los otros tres copian el gesto en cuanto lo detectan y lo mantienen mientras el motor lo mantenga. El buscador vuelve, se sienta en el centro y tiene tres intentos para decir quién es el motor. Y aquí está el juego: si los tres copiadores reaccionan rápido, los cuatro cambian de gesto casi a la vez y el motor no se distingue; si alguno tarda medio segundo, la ola se ve y el buscador acierta a la primera. Los puntos de cada ronda —el número de intentos que ha necesitado el buscador— se anotan a los cuatro que estaban dentro del corro y nunca al buscador de esa ronda, de modo que a nadie le conviene fallar a propósito cuando le toca buscar. Se juegan cinco rondas, una por cada miembro, y al final cada alumno suma los puntos de las cuatro rondas en las que no fue buscador. Nadie se elimina, nadie corre y todos pasan por los tres papeles. El juego funciona en voz muy baja, porque hablar delata al motor, y eso cierra la sesión con la clase en silencio.
Objetivo
Cerrar la sesión de velocidad manteniendo el trabajo de tiempo de respuesta en un formato sentado y sin desplazamiento, donde la reacción del grupo se hace visible y medible.
Qué se trabaja
Seguridad3
Todo el juego se hace sentado y sin desplazamiento, así que no hay trayectorias, ni frenadas, ni contacto. La superficie tiene que estar seca y no fría, porque el grupo llega acalorado de la parte principal y va a permanecer diez minutos quieto: si el suelo está frío, se juega de pie en corro.
Los corros se separan al menos 6 m entre sí, que además de evitar que se oigan las decisiones deja pasillo libre para que los buscadores se aparten y vuelvan sin pisar a nadie de otro corro. Antes de sentarse se retira del suelo todo el material de la parte principal.
El buscador se aparta caminando, nunca corriendo, y de espaldas al corro pero mirando hacia donde va. Es el único momento en que alguien se mueve, y es donde en este tipo de juegos se producen los tropiezos con quien está sentado.