El guion que escribe el corro
Descripción
El profesor da la primera frase y cada alumno del corro añade la suya, nombrando una zona que nadie haya dicho y que esté por debajo de la anterior, con un movimiento que pueda hacerse sentado o tumbado: así el guion baja de la cabeza a los pies. Un escriba lo anota y dos revisores cazan las repeticiones. Cerrado el guion, el corro se tumba y lo ejecuta mientras lo leen.
Objetivo
Redactar de forma colectiva un recorrido corporal ordenado y sin repeticiones, y comprobar ejecutándolo que la calidad de la frase determina si el movimiento se entiende.
Cómo se juega5
El guion baja
Cada frase nombra una zona por debajo de la anterior. Se empieza en la nuca y se termina en los pies.
Ninguna zona se repite dentro del mismo guion. El revisor avisa en el momento y la frase se rehace.
Cada frase dice la zona y el movimiento que la suelta, y ese movimiento tiene que poder hacerse tumbado o sentado. Una frase sin movimiento no entra en el guion.
En la lectura, cada movimiento se sostiene tres respiraciones y no más. El escriba lee despacio y no repite: si algo no se entiende, se anota y se corrige después.
En la lectura no se arregla el guion sobre la marcha, ni el propio ni el ajeno: lo que no funcione se anota y se dice al final, que es cuando sirve de algo.
Variantes4
Las frases no pueden nombrar la zona con su nombre anatómico: hay que describirla por su ubicación o por lo que hace («la parte que empuja al ponerse de puntillas»). El guion resultante es más difícil de escribir y mucho más fácil de seguir con los ojos cerrados.
El guion escrito se guarda y se vuelve a leer en la sesión siguiente, con la clase autorizada a cambiar solo dos frases. Se comparan las dos versiones y se ve qué frases sobrevivieron y por qué.
Se añade un tope de tiempo total para la lectura, con lo que el corro tiene que decidir en la fase de escritura cuáles de sus frases llevan tres respiraciones y cuáles una. Aparece la jerarquía entre zonas, que hasta entonces estaba implícita.
Los dos corros intercambian guiones y cada uno ejecuta el del otro, que no ha oído construir y no puede arreglar sobre la marcha. Lo que no funcione se dice al final. Añade unos seis minutos a la ficha, así que solo cabe en sesiones con la vuelta a la calma larga.
Qué se trabaja
Seguridad3
Ninguna frase puede pedir doblar la columna hacia delante a la fuerza, arquear la zona lumbar, llevar la cabeza hacia atrás ni sostener el cuello en tensión. El revisor tiene esta prohibición por escrito en su hoja y una frase que la incumpla se rehace antes de entrar en el guion.
Ninguna frase puede pedir que un compañero empuje, tire o cargue sobre otro: todos los movimientos son de uno solo y cada uno regula su propio recorrido. Se llega hasta notar tensión, nunca hasta el dolor.
La lectura tumbada va al final de la sesión y sobre esterilla o ropa doblada, con las ventanas cerradas si hay corriente. Diez minutos tumbado quieto bajan la temperatura corporal deprisa: si el gimnasio está frío, se hace la versión sentada contra la pared.
Consejos para el profesor2
Da tú la primera frase con el formato exacto que quieres y no expliques el formato: las siguientes se parecerán a ella. Si explicas el formato en abstracto, saldrá una frase distinta por alumno.
Guarda los dos guiones y úsalos como texto de vuelta a la calma en las semanas siguientes. Un guion escrito por ellos se sigue mucho mejor que uno tuyo, y además saben lo que costó escribirlo.
Adaptaciones NEE4
Visual
La tarea es hablada de principio a fin, así que el alumno con baja visión aporta frase y revisa en igualdad; para la lectura final, su sitio en la rueda se marca con una marca plana de goma y se le anuncia hacia dónde queda la cabeza. Puede ejercer de escriba dictando a un compañero o grabando el guion con una nota de voz, que después se reproduce en la lectura.
Auditiva
El guion se proyecta o se copia en un papel continuo pegado a la pared, con las doce frases numeradas y grandes, de modo que la lectura pueda seguirse leyendo en vez de oyendo. El escriba señala con el dedo la frase que va por, y el paso a la frase siguiente se marca con un golpe visible en el papel.
Movilidad reducida
Las frases se escriben con la condición de que el movimiento sea ejecutable tumbado o sentado, lo que ya cubre buena parte del caso; además, dos de las doce tienen que ser de tren superior o de tronco, y esas las propone él. Para la lectura se coloca en la rueda con la espalda apoyada en el respaldo o en la pared. No se le sujeta ningún segmento ni se ata nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se le entrega una tira con la silueta del cuerpo dividida en las zonas ya usadas tachadas, para que vea de un vistazo cuáles quedan libres y por dónde va la bajada. Puede aportar su frase en dos partes, primero la zona y después el movimiento, con el escriba ayudándole a montarla, y ejerce de revisor de una sola condición: la de que no se repita zona.
Errores frecuentes
- Frases que no dicen ningún movimiento («ahora los hombros»). Sin movimiento no hay guion, solo una lista de partes del cuerpo: exige la segunda mitad de la frase antes de que el escriba la anote.
- Saltar tres zonas hacia abajo y dejar sin material a los últimos. Recuerda al empezar que quedan doce frases y que del cuello a los pies hay que repartir; el revisor puede llevar la cuenta.
- Leer el guion deprisa. Trece frases a tres respiraciones son unos seis minutos; si el escriba termina en dos, el corro no ha hecho ningún movimiento entero. Pon a alguien a marcar las tres respiraciones si hace falta.