El pie que escucha
Descripción
En círculo amplio, con metro y medio libre a cada lado. El ciclo son seis respiraciones sobre un pie, inspirando en cuatro tiempos y espirando en seis; el primero de cada pie se hace con los ojos abiertos y los dos siguientes a ciegas. Si el pie baja, se vuelve a subir sin abrir los ojos y se sigue contando.
Objetivo
Bajar la activación al final de la sesión con un patrón respiratorio lento mantenido en apoyo unipodal sin información visual, dirigiendo la atención al reparto de la carga en la planta del pie.
Cómo se juega5
Los ojos se cierran, no se vendan; abrirlos y volver a cerrarlos no rompe nada ni penaliza.
El ciclo son seis respiraciones sobre un pie, inspirando en cuatro tiempos y espirando en seis. El primer ciclo de cada pie se hace con los ojos abiertos para encontrar la posición, y solo el segundo y el tercero a ciegas. Al terminar cada ciclo se apoyan los dos pies y se abren los ojos treinta segundos.
Cada uno tiene metro y medio libre a los dos lados y nadie se coge de la mano del vecino.
Se hacen tres ciclos con cada pie, alternando, y se empieza siempre por el pie que peor se aguanta.
Si el pie se apoya, se vuelve a subir sin abrir los ojos y se sigue contando desde donde se quedó; no se empieza de cero.
Variantes3
En cada respiración la atención se lleva a una zona distinta del pie —dedos, primer metatarsiano, borde externo, talón, planta entera— y al final cada uno dice cuál sostenía más peso.
Las respiraciones pasan de seis a diez sin cambiar de pie. La fatiga del tobillo aparece y el objetivo pasa a ser mantener la respiración lenta a pesar de ella.
Entre ciclo y ciclo el grupo da tres pasos hacia la derecha con los ojos abiertos. El punto de referencia visual cambia y el ciclo siguiente cuesta más de lo que parece.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con la clase entera con los ojos cerrados, la separación de metro y medio no es organización, es seguridad, y se comprueba con los brazos abiertos antes del primer ciclo.
Nadie toca ni asusta a un compañero que está con los ojos cerrados, ni de broma; quien lo hace se sienta fuera del círculo el resto del juego.
Solo se hace descalzo o con calcetín si el suelo está limpio y seco; con el suelo del gimnasio recién fregado se hace con zapatilla.
Consejos para el profesor2
Cierra tú los ojos también, en el centro del círculo, y cuenta en voz alta. Un maestro paseando entre una clase entera con los ojos cerrados es exactamente lo que impide que se relajen.
Pregunta al acabar cuál de los dos pies costaba más. En Secundaria esa asimetría engancha, y te da la entrada para el trabajo de tobillo de la sesión siguiente.
Adaptaciones NEE4
Visual
Es la tarea en la que parte con ventaja sobre el resto y conviene decírselo. Se coloca con la pared a un metro por detrás y el maestro le avisa por su nombre antes de acercarse a él.
Auditiva
El ritmo respiratorio lo marca el maestro con el brazo, subiendo cuatro tiempos y bajando seis, con el alumno colocado justo enfrente; el aviso de cambio de pie es una bandera levantada.
Movilidad reducida
Hace los mismos ciclos sentado en la silla frenada y sin apoyar la espalda, con los pies planos en el suelo y la atención puesta en el reparto del peso entre los dos glúteos. En la variante del recorrido, la atención va a la planta del pie apoyado, que sigue recibiendo información aunque no soporte el peso del cuerpo.
Cognitiva o de atención
Ciclos de tres respiraciones en vez de seis, con el maestro contando en voz alta la inspiración y la espiración enteras. Puede mantener los ojos abiertos mirando un punto fijo del suelo durante los dos primeros ciclos.
Errores frecuentes
- Aguantar la respiración para no moverse. Es lo primero que hace todo el mundo y es lo contrario del juego; se detecta porque el alumno se pone rígido y se corrige pidiendo que la espiración sea audible.
- Buscar la posición con los ojos ya cerrados. El primer ciclo de cada pie es de reconocimiento y va con los ojos abiertos; quien se los cierra desde el principio pasa el ciclo entero corrigiendo y no llega a respirar largo ni una vez.
- Bloquear la rodilla de apoyo. En apoyo unipodal prolongado la rodilla se bloquea sola: basta recordarlo con una palabra a mitad de cada ciclo.