El plano de la sesión
Descripción
Al terminar la parte principal, el montaje sigue en pie: los conos, las zonas marcadas, las balizas, el carro. La clase se sienta en el borde de la pista y de espaldas a ella, con un folio y un lápiz. Durante seis minutos cada alumno dibuja de memoria el plano de lo que hay a su espalda: el contorno de la pista, dónde estaba cada zona, cuántos conos había en cada una, dónde está la puerta y dónde el carro. El dibujo debe llevar una leyenda con los símbolos que haya decidido usar y una flecha que señale el norte, que ya está marcado con la bandera. Después, y solo entonces, cada uno se levanta, camina despacio hasta dos elementos que él elija y comprueba si estaban donde los dibujó; corrige en otro color lo que falle, sin borrar el trazo original. Al volver se sienta y compara su plano con el del compañero de al lado durante dos minutos, en voz baja, buscando una sola cosa: qué elemento del montaje han olvidado los dos. La sesión se cierra con esa pregunta en voz alta y con la recogida del material, que ahora todos saben dónde está.
Objetivo
Reconstruir sobre el papel un espacio que se acaba de usar y comprobar el propio dibujo en el terreno, que es la forma de descubrir qué se mira y qué no se mira cuando uno se orienta.
Qué se trabaja
Seguridad3
El montaje se deja intacto hasta que termine la comprobación, y se avisa de que nadie mueve, tumba ni recoge nada mientras haya compañeros caminando entre el material.
Se sale a comprobar por mitades y andando: trece personas caminando despacio entre conos y colchonetas es seguro; veinticinco andando con la vista en un papel, no.
La zona donde se sienta la clase está fuera del montaje y con la espalda a él, y el maestro comprueba antes que no queda ningún elemento inestable (una pica apoyada, un banco de canto, un aro colgado) que pueda caer sobre alguien sentado.