El que respira más lento manda
Descripción
En corro sobre las esterillas, con ocho cartas de estiramiento en el centro. El marcapasos elige una, adopta la postura y el corro la copia. No se cuenta el tiempo: él respira a su ritmo y levanta un dedo en cada espiración; a los cinco se cambia de lado y con otros cinco se deja la posición.
Objetivo
Regular la duración de un estiramiento con la propia respiración en lugar de con un cronómetro, y experimentar por turnos lo que supone imponer un ritmo y lo que supone seguirlo.
Cómo se juega5
El tiempo lo marcan las espiraciones del marcapasos, contadas con los dedos en alto. Nadie mira el reloj ni cuenta en voz alta.
El marcapasos respira a su ritmo natural. Acelerar a propósito para acabar antes invalida el turno y se repite la carta.
Puede alargar de cinco a ocho espiraciones si ve al corro sin asentar, pero al acabar dice en una frase qué vio para alargar.
Los demás respiran a su propio ritmo, no al del marcapasos
Solo miran los dedos. Sincronizar la respiración de cinco personas no es el objetivo y además fuerza a los que respiran más rápido.
El papel pasa al de la izquierda en cada carta y el nuevo marcapasos elige una carta que no haya salido.
Variantes3
El marcapasos no enseña la carta: adopta la posición y el corro la copia. Ahora tiene dos decisiones a la vez, la elección de una posición que se pueda copiar sin explicación y el ritmo, y se ve enseguida qué cartas son legibles y cuáles no.
Cuando el marcapasos alarga, el corro vota después con el pulgar si estaba justificado. No se discute: solo se cuentan los pulgares. Al tercer turno los alargues dejan de ser aleatorios.
Dos personas cuentan a la vez, cada una sus propias espiraciones, y se cambia de posición cuando los dos han llegado a cinco. Manda el más lento sin necesidad de decidirlo, y de paso se ve la diferencia de ritmos dentro de un mismo corro.
Qué se trabaja
Seguridad3
Si para sostener una posición hay que contener la respiración o respirar entrecortado, la posición está demasiado exigida: se afloja hasta poder respirar con normalidad. Esa es la única señal que hay que vigilar y todo el corro puede verla en los demás.
Ninguna carta dobla la columna hacia delante a la fuerza, la arquea hacia atrás ni mantiene el cuello en tensión, y en ninguna un compañero empuja o carga sobre otro. Se estira hasta notar tensión, nunca hasta el dolor, y no hay ningún reconocimiento por llegar más lejos.
La tarea va al final de la sesión, con el cuerpo caliente, y sobre esterilla o ropa doblada. Diez minutos sentado quieto en un suelo frío enfrían más que cualquier estiramiento que se pueda ganar.
Consejos para el profesor2
Haz tú de marcapasos en la primera carta y respira más lento de lo que te sale. El corro ajusta su idea de lo que es una espiración lenta a partir de la primera que ve, y esa referencia dura toda la sesión.
Al cerrar, compara en voz alta la duración de la carta más lenta y la más rápida. Que un mismo estiramiento haya durado el doble según quién contaba es la mejor entrada al tema de la percepción del tiempo en la vuelta a la calma.
Adaptaciones NEE4
Visual
El recuento de las espiraciones se duplica con un golpecito del marcapasos en la esterilla a la vez que levanta el dedo, de modo que el alumno con baja visión siga la cuenta por el oído y por la vibración. Cuando le toca ser marcapasos, avisa de cada espiración con ese mismo golpecito y describe la posición que ha elegido en voz alta antes de adoptarla.
Auditiva
Toda la tarea es visual por diseño, lo que la hace especialmente accesible: los dedos en alto y la carta enseñada bastan. La frase de justificación del alargue se escribe en una pizarrilla del corro en lugar de decirse, y el marcapasos se coloca de frente al alumno sordo.
Movilidad reducida
El juego de cartas incluye tres posiciones de tren superior y tronco desde sedestación con la espalda apoyada, que el alumno elige cuando le toca ser marcapasos, y el corro las hace sentado a su misma altura. Como marcapasos manda igual que los demás y su ritmo respiratorio es el que fija la duración de esa carta. Nada se ata a la silla y nadie le coloca un segmento.
Cognitiva o de atención
El corro trabaja con cuatro cartas en lugar de ocho y el alumno cuenta las espiraciones colocando cinco fichas en fila en la esterilla, una por espiración, en lugar de con los dedos: la cuenta se ve, no hay que recordarla. Es marcapasos en el segundo turno, cuando ya ha visto un ejemplo completo.
Errores frecuentes
- El marcapasos acelera sin darse cuenta en cuanto nota que el corro le mira. Dile que cierre los ojos mientras cuenta; los dedos siguen viéndose y el ritmo se le estabiliza.
- El corro intenta respirar al ritmo del marcapasos. Deja claro que solo hay que mirar los dedos: forzar a alguien a respirar más lento de lo suyo produce el efecto contrario.
- Elegir siempre las cartas fáciles cuando toca ser marcapasos. Al tener que elegir una que no haya salido, el último se queda con lo que nadie quiso, así que conviene recordar la regla desde el primer turno.