Encuentra la zona sin mirar
Descripción
Cada pareja tiene una esterilla, un antifaz y un juego de ocho cartas boca abajo. El alumno A se sienta o se tumba y se tapa los ojos. B levanta la carta de arriba, que solo dice el nombre de una zona (por ejemplo, «cara posterior del muslo derecho»), y la dice en voz alta una sola vez. A partir de ahí A busca solo, sin que nadie le toque y sin ninguna pista más: prueba posiciones hasta encontrar una en la que note tensión en esa zona. Cuando cree que la tiene, dice «ya» y la mantiene veinte segundos respirando. Después describe con sus palabras dónde nota exactamente («desde detrás de la rodilla hasta la mitad del muslo») y solo entonces se quita el antifaz y mira el reverso de la carta, donde está la posición dibujada. Los dos comparan: a veces coinciden, a veces A ha encontrado un camino distinto que también sirve y a veces ha notado en otro sitio, que es la información más útil de las tres. Se cambian los papeles en cada carta y con ocho cartas cada uno hace cuatro. La tarea termina con una puesta en común de las posiciones inventadas que no estaban en ninguna carta.
Objetivo
Traducir el nombre de una zona muscular en una posición del propio cuerpo sin modelo visual, y afinar la descripción de dónde se nota la tensión.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con los ojos tapados solo se trabaja sentado o tumbado y dentro de la esterilla. Nadie se pone de pie, nadie se desplaza y el compañero que vigila no aparta la vista: ese es su único trabajo durante el turno.
El compañero no toca, no coloca y no empuja en ningún momento. Un empujón sobre alguien que no ve venir el movimiento lleva la articulación más allá de donde su dueño la controla, y aquí el buscador no puede anticiparlo.
Se busca la tensión, no el máximo. Sin la vista se pierde la referencia de hasta dónde se está llegando, así que la instrucción es parar en la primera señal clara de tensión y no seguir explorando desde ahí; en cuanto aparece dolor se deshace la posición y se empieza otra. Ninguna carta pide doblar la columna hacia delante, arquear la zona lumbar ni forzar el cuello.