Hombro al norte
Descripción
Antes de empezar se bautizan cuatro referencias visibles y fijas del patio, una por cada lado: la bandera roja de la valla es el norte, la canasta es el sur, la puerta del edificio es el este y el murete del huerto es el oeste. Cada una lleva pegado un cartel A3 con su letra. Los veinticinco alumnos trotan dispersos dentro de un rectángulo de veinte por veinte metros marcado con conos, sin salir de él. El maestro va cantando órdenes que todos ejecutan a la vez y sin pararse: «al norte», «trota dejando la canasta a tu izquierda», «camina de espaldas hacia el este», «para y señala el oeste con el brazo derecho». Nadie espera turno: los veinticinco están en movimiento todo el rato y cada orden obliga a reconstruir de nuevo dónde está uno respecto a las cuatro referencias. Después de cada tanda de cuatro órdenes se trota libre veinte segundos para deshacer la formación, porque si el grupo se queda agrupado la orden siguiente se copia en vez de resolverse.
Objetivo
Reconocer y usar cuatro referencias visuales fijas del propio patio para situarse, y distinguir la derecha y la izquierda propias mientras se corre.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los cuatro lados del cuadrado se marcan con conos altos y visibles antes de que nadie empiece a trotar, y se recuerda en voz alta que fuera de esa línea no se juega.
Todos se mueven a la vez, así que la separación mínima de dos pasos entre compañeros es una norma de seguridad y no un detalle: los cambios bruscos de sentido con veinticinco corriendo son la causa habitual de los choques de frente.
Los carteles se pegan a la valla o a la pared con cinta, nunca a la altura de la cara ni sobre una portería o canasta que alguien pueda arrastrar; ningún alumno toca la referencia al llegar, solo la señala.