La cadena que guarda
Descripción
Al terminar la sesión, todo el material queda esparcido por la pista y la clase forma dos cadenas humanas entre el montón principal y el carro. Los alumnos se colocan separados un metro y medio, de frente al compañero de al lado, y el material viaja de mano en mano sin que nadie corra ni se mueva de su sitio. Cada vez que un objeto entra en el carro, el último de la cadena camina despacio por detrás de sus compañeros hasta colocarse en la cabeza, junto al montón. La cadena, por tanto, se va desplazando hacia el material y acortándose, y todos los alumnos acaban haciendo el mismo recorrido a paso lento. El maestro marca el ritmo con la voz y lo baja en cada objeto: al principio se pasa cada tres segundos y al final cada seis, y para entonces la clase habla en voz baja porque el que dirige también ha bajado la suya. Cuando el último objeto entra en el carro, las dos cadenas quedan juntas frente a él y ese es el punto de reunión para despedir la sesión. No se cuenta cuál de las dos cadenas terminó antes: se comprueba que no haya quedado nada en el suelo y que ningún objeto haya caído.
Objetivo
Bajar la activación al final de la sesión mediante manipulación lenta y marcha a paso corto, y convertir la recogida del material en una tarea repartida entre los veinticinco en lugar de en una carrera de tres voluntarios.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las picas y los objetos largos se pasan en horizontal, sujetos por los dos extremos y a la altura de la cintura; nunca en vertical ni por encima del hombro, donde el extremo queda a la altura de la cara del compañero.
El pasillo por el que camina quien se cambia de sitio se mantiene libre de material: los objetos que aún no han entrado en la cadena se quedan en el montón y no se dejan en el suelo detrás de nadie.
El carro se coloca frenado y pegado a la pared, con la boca hacia la cadena, para que nadie tenga que rodearlo ni empujarlo mientras hay objetos en el aire.