La cadena que se rompe
Descripción
Se acota con conos un cuadrado de 25 × 20 m: 500 m² para veinticinco alumnos, veinte metros cuadrados por cabeza, que es el espacio que hace falta para correr sin chocar. Empiezan dos alumnos cogidos de la mano y los otros veintitrés escapan dentro del cuadrado. La pareja que se queda solo puede coger con las manos libres de los extremos y sin soltarse en ningún momento: si se sueltan, la captura no vale y deben rehacer el agarre antes de seguir. Quien es cogido se une a la cadena por un extremo. En cuanto la cadena reúne a cuatro, se parte en dos parejas que siguen cazando por separado. El número de cazadores dobla cada poco: dos, cuatro, ocho, y ser cogido no elimina, cambia de bando, así que los veinticinco están corriendo del primer minuto al último. El juego se organiza en tres bloques de noventa segundos. Entre bloque y bloque hay cuarenta y cinco segundos de marcha por el perímetro, con la botella a mano, y se reinicia desde dos parejas nuevas. Tres bloques bastan como calentamiento: el pulso sube por escalones y el tren inferior queda caliente sin haber hecho una sola repetición de nada.
Objetivo
Elevar de forma progresiva la temperatura corporal y la frecuencia cardíaca mediante carrera continua con cambios de ritmo, y coordinar el desplazamiento en pareja unida.
Qué se trabaja
Seguridad3
La cadena nunca pasa de cuatro alumnos. Una fila larga cogida de la mano avanza como una barrera, no puede frenar a la vez y arrastra al que tropieza; partirla en parejas es lo que mantiene el juego a velocidad de calentamiento.
Se coge con la mano abierta en la espalda o el hombro y sin tirar. Prohibido agarrar la ropa, el brazo o el cuello: el cazador va unido a un compañero y cualquier tirón desequilibra a tres personas a la vez.
Entre bloque y bloque hay cuarenta y cinco segundos de marcha por el perímetro con acceso a la botella de agua. En pista exterior con más de 25 °C se reducen los bloques a sesenta segundos, se alarga la marcha a noventa y el juego se traslada a la zona de sombra; el calentamiento no es el momento de acumular calor.